El viernes fue un día de júbilo para el primer ministro británico, Boris Johnson. En lo que llamó un “momento fantástico”, Johnson firmó este viernes el acuerdo para el Brexit, otorgándole oficialmente su aprobación y dando un paso más rumbo a la separación definitiva entre Europa y Reino Unido. Horas antes, los jefes del Consejo Europeo también pusieron su firma sobre el documento, que luego fue enviado a la oficina del primer ministro en Londres. Sólo resta que el Parlamento Europeo le otorgue su visto bueno en una votación que tendrá lugar el 29 de enero, dos días antes de la fecha límite para ejecutar el Brexit. Johnson y sus partidarios por fin ven la luz al final del túnel. El primer ministro fue uno de los principales promotores del Brexit previo al referéndum y abogó por un acuerdo de salida que alejara claramente a Reino Unido de la influencia europea. El proceso fue largo y tortuoso. La predecesora de Johnson, Theresa May, pasó meses negociando con Europa y con sus colegas parlamentarios para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Sus esfuerzos fracasaron, obligándola a renunciar al puesto. El mismo Johnson también sufrió contratiempos que lo obligaron a solicitar prórrogas para la separación, orillándolo a apostar por elecciones relámpago que rindieron fruto. Ahora el Parlamento es dominado cómodamente por los partidarios del primer ministro, lo cual le permitió apurar el proceso para el Brexit. Sin embargo, todavía queda camino con recorrer. Una vez concretada la separación de Europa y Reino Unido, ambas partes tendrán que negociar un acuerdo comercial durante un período de transición que expirará en diciembre de este año. Expertos y las mismas autoridades de la Unión Europea dudan que el tiempo baste para pactar un acuerdo satisfactorio. No obstante, Johnson ha insistido en no solicitar extensiones para el período de negociación.   Te puede interesar: Comisión Europea podría requerir más tiempo para negociar acuerdo post-Brexit cach