Inversionistas se mantienen pendientes del peso mexicano, que ha entrado en un ciclo de depreciación debido a la incertidumbre política que aqueja al país, tras los resultados de las elecciones del 2 de junio.
Lo anterior, luego de que la divisa nacional se adentró a un periodo de fortalecimiento que la hizo alcanzar un tipo de cambio no visto en casi una década.
Al respecto, Grupo Bursátil Mexicano (GBM) recordó que históricamente, el peso mexicano se ha depreciado frente al dólar de manera más acelerada en años electorales, por lo que la tendencia observada de las últimas semanas ya se preveía. Incluso, la institución considera que pudiera mantenerse en la segunda parte del año.
Bajo este contexto, Andrés Maza, chief investment officer del Grupo, destacó que el dólar estadounidense es considerada una moneda refugio, principalmente, por la estabilidad y fortaleza relativa de la economía de los Estados Unidos y, en etapas donde monedas emergentes como el peso mexicano pueden ser muy volátiles para inversionistas, “migrar a activos con una capa adicional de seguridad puede ser una gran manera de hacer frente a estos periodos”.
“Como asesores financieros, siempre compartimos a inversionistas que concentrar todo su patrimonio en un solo activo no es una estrategia recomendable. Cuando buscamos la diversificación, en este caso de divisas, nos anticipamos a la naturaleza cíclica del mercado y se puede sacar beneficio de la volatilidad”, añadió.
Cabe mencionar que, recientemente, la compañía lanzó Smart Cash Dólares, un instrumento de inversión a corto plazo con el que se puede invertir en activos que cotizan en dólares, por lo que, además de los rendimientos que se obtengan de su desempeño, la inversión tendrá la variable del tipo de cambio de dólar a peso.
Además, como casa de bolsa, ofrece diferentes opciones para que inversionistas diversifiquen su portafolio en activos que minimicen el riesgo de estar expuestos a determinado tipo de cambio.
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