Más allá de los indicadores macroeconómicos, la inflación está presente en la vida cotidiana y golpea directamente el bolsillo de las familias, advirtió el director de Estudios Económicos de Banamex, Juan Luis Ordaz.
El especialista explicó que la inflación no es solo un concepto técnico reservado para analistas o economistas, sino un fenómeno que se refleja cada vez que una persona hace el súper, carga gasolina o paga servicios básicos. En términos simples, señaló, la inflación es el aumento generalizado de los precios a lo largo del tiempo, lo que implica que con la misma cantidad de dinero se pueden adquirir menos bienes y servicios. A mayor inflación, menor poder adquisitivo.
Desde la perspectiva de las finanzas personales, Ordaz detalló que el impacto se manifiesta de distintas maneras. En primer lugar, reduce la capacidad de ahorro, especialmente cuando el dinero se mantiene “debajo del colchón” o en cuentas que no generan rendimientos, ya que su valor se deteriora con el paso del tiempo. Un monto que hoy alcanza para una comida familiar, en algunos años podría apenas cubrir los gastos de uno o dos integrantes.
Otro efecto directo es el incremento del costo de vida. Productos y servicios como alimentos, transporte, entretenimiento, servicios médicos y tecnología tienden a encarecerse, lo que obliga a realizar ajustes constantes al presupuesto para evitar desequilibrios financieros. Además, la inflación puede retrasar el cumplimiento de metas financieras, ya que si los objetivos y los montos asociados no se actualizan conforme suben los precios, estos pueden volverse más lejanos de lo previsto.
Ante este escenario, el director de Estudios Económicos de Banamex compartió cinco consejos prácticos para enfrentar la inflación y reducir su impacto en la economía familiar.
El primero es actualizar el presupuesto, revisando de manera periódica ingresos y gastos. Cada aumento de precios debe reflejarse en el presupuesto, considerando incluso sustituir bienes o servicios por opciones más económicas con mejor costo-beneficio.
También recomendó hacer que el dinero trabaje, ya que mantenerlo estático provoca que pierda valor. Invertir en productos financieros que generen rendimientos puede ayudar a superar la inflación y, con el tiempo, incrementar el capital, incluso comenzando con montos pequeños y diversificando de forma gradual.
Otro punto clave es comprar con inteligencia, aprovechando ofertas, comparando precios y adquiriendo al mayoreo aquellos productos de consumo frecuente, lo que puede representar un ahorro significativo.
A lo anterior se suma la necesidad de ajustar hábitos cotidianos, como comer en casa en lugar de pedir comida a domicilio o salir a restaurantes, además de vigilar los llamados gastos hormiga, que aunque parecen pequeños, pueden acumularse de forma constante.
Finalmente, Ordaz subrayó la importancia de informarse y actualizar los conocimientos financieros, a través de cursos, talleres y fuentes confiables, ya que el conocimiento permite adaptarse mejor a los cambios económicos y tomar decisiones más acertadas.
“Cada elección financiera informada que hagas te acercará a una vida más estable y con mayor bienestar. Entender fenómenos como la inflación y aplicar estrategias para mitigarlos te permite no solo proteger tu dinero, sino también estar mejor preparado ante distintos escenarios económicos”, concluyó.





