El arranque del año suele llegar acompañado de la cuesta de enero, un periodo marcado por el estrés financiero que dejan los gastos de fin de año y que se intensifica cuando el aguinaldo y otras compensaciones económicas se diluyen rápidamente entre compras navideñas, vacaciones y compromisos acumulados durante diciembre. A ello se suma el regreso a clases y el pago de obligaciones anuales como predial, agua, luz o tenencia, lo que complica aún más la liquidez de los hogares.
Este escenario no es aislado. En México, 30.5% de la población de 18 años y más no tuvo dinero suficiente para cubrir sus gastos, de acuerdo con la última Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (Ensafi). Dentro de ese grupo, 68.3% tuvo que reducir gastos, 41.6% pidió dinero prestado a familiares o amistades, 32% utilizó sus ahorros y 10.3% recurrió a algún crédito. Además, 10.1% se atrasó en el pago de un crédito o préstamo, mientras que 9.7% vendió o empeñó algún bien, con una capacidad de endeudamiento máximo mensual de 2 mil 777 pesos.
Para Paynom, el problema de fondo no es únicamente el nivel de ingresos, sino la falta de planeación y educación financiera.
“La mayoría de las veces estamos tan ocupados y enfocados en las necesidades diarias que posponemos actividades que requieren atención, por ejemplo, revisar las finanzas personales y familiares.
“Es necesario saber cuál es nuestra situación económica para conservar la salud financiera todo el año, de manera que cuando llegue diciembre o enero tengamos todo en orden y sin la preocupación de que enfrentaremos un año nuevo sin dinero”, comentó Aroldo Dovalina, CEO de Paynom.
El directivo subrayó que las pequeñas acciones pueden generar cambios relevantes en las finanzas personales, especialmente cuando se realizan de manera constante.
En ese sentido, recomendó iniciar con una lista de verificación financiera de fin de año que permita identificar cuánto dinero hay disponible para cubrir gastos necesarios y liquidar deudas.
“Hay que revisar cuánto hay de ahorro y si es suficiente para cubrir al menos de tres a seis meses de pagos mensuales, sobre todo en caso de perder el empleo o la fuente de ingresos. También es importante analizar las deudas y buscar alternativas para liquidarlas sin que afecte el presupuesto familiar, por ejemplo, se puede considerar transferir un préstamo con altos intereses a un crédito bancario que ofrezca una tasa de interés más baja”, explicó Dovalina.
El especialista recordó que uno de los principales propósitos de año nuevo es ahorrar más, un objetivo que puede alcanzarse a través de las opciones disponibles en el sistema financiero mexicano, como las cuentas con rendimientos que ofrecen bancos y Sociedades Financieras Populares (Sofipos).
“Los mexicanos sí ahorramos pero nos falta educación financiera para conocer todas las alternativas que existen, desde las más tradicionales hasta los neobancos, carteras digitales, plataformas de inversión automatizadas, trading y, por supuesto, el adelanto de nómina para las y los trabajadores mexicanos, al que pueden acceder desde una app o por medio de una tarjeta de crédito vinculada al saldo adelantado, lo que imposibilita el endeudamiento y actúa como una valiosa primera experiencia bancaria”, expuso el CEO de Paynom.
Desde la empresa, añadió, mantienen una apuesta constante por la educación financiera familiar, al considerar que el conocimiento permite tomar decisiones más informadas y mejorar la relación con el dinero.
“Cuanto más sepan los mexicanos sobre finanzas podrán mejorar su relación con el dinero y tomar mejores decisiones.
“Es urgente que aprendan términos básicos, que conozcan qué opciones existen en el sistema financiero para empezar a invertir y hacer frente a la inflación, así como administrar correctamente la economía de su hogar”, puntualizó.
Como parte de ese enfoque, Dovalina compartió tres estrategias para comenzar a ahorrar de forma real y constante, entre ellas la creación de retos personales para congelar gastos no esenciales, la cancelación o suspensión de suscripciones que ya no se utilizan y la posibilidad de compartir descuentos o planes familiares para reducir costos. Medidas simples que, de acuerdo con Paynom, pueden marcar la diferencia y ayudar a enfrentar la cuesta de enero con mayor estabilidad financiera.





