Aunque hay factores que desfavorecen el ahorro de las mujeres, las mexicanas sobresalen por su capacidad para administrar el dinero y para hacer un ‘guardadito’.

De hecho, estudios recientes apuntan que ellas tienen una mayor tasa de ahorro que los hombres, y que hacer crecer su patrimonio es el principal motivo por el que invierten y ahorran.

En ese sentido, un monitoreo de la Sofipo Finsus proyecta que las mujeres destinan sus ahorros para la adquisición de su casa, un viaje, vacaciones, un auto o para su fondo de retiro, es decir, en proyectos que fortalecen su patrimonio.

El estudio subraya que 93% del saldo de las mujeres está invertido a plazo y que 53% de las inversiones que hicieron en los últimos 3 meses fueron a largo plazo, a uno o más años.

Además de los bienes que tienen en la mente, las mujeres invierten y ahorran para tener seguridad financiera.

Lo anterior, en un contexto donde la brecha salarial de género persiste y las oportunidades laborales son desiguales. El ahorro les permite afrontar imprevistos, emergencias y asegurar su futuro.

Asimismo, el ahorro y la inversión son herramientas que las llevan a alcanzar la independencia económica.

También hay quienes ahorran pensando en el futuro de sus familias, pues les permite brindar una mejor educación a sus hijos, cubrir gastos médicos y asegurar un futuro más estable para ellos.

Otro gran motivo es que el manejo responsable del dinero y la capacidad de alcanzar metas financieras generan un sentimiento de empoderamiento en las mujeres. El ahorro les permite tomar decisiones sobre su vida y construir un futuro más próspero.

Finalmente, a diferencia de los hombres, las mujeres mexicanas tienen una mayor consciencia sobre la importancia del ahorro para el retiro de forma que invierten y ahorran preparándose para el futuro.

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