Acciones concretas para mejorar la relación con el dinero se han consolidado como un pilar en la planeación de Finanzas Personales, sobre todo en temporadas de mayor consumo como el mes del amor y la amistad, cuando el gasto suele intensificarse.
Especialistas coinciden en que ordenar las finanzas exige acuerdos claros, metas definidas y decisiones informadas que ayuden a disminuir la presión de las deudas, tanto en el ámbito individual como en pareja.
En este escenario cobra relevancia el reporte Perfil del Deudor 2025 de la empresa mexicana Bravo, especializada en educación financiera y soluciones responsables para el manejo de deudas. El análisis proyecta que 48% de las personas que busca ordenar sus finanzas es soltera, mientras que 35% es casada; además, 11% vive en unión libre, 5% es divorciada y 1% viuda.
El análisis —elaborado con información agregada de clientes— muestra que la etapa de vida influye en la manera en que se enfrentan los compromisos económicos y en la decisión de reorganizar deudas.
Para fortalecer la relación con el dinero, el primer paso es poner todo en claro. Esto implica anotar deudas, montos y fechas sin suposiciones, elaborar una lista completa con el nombre del acreedor, cuánto se debe, la tasa correspondiente —si aplica— y el pago mínimo. Tener la información por escrito reduce la ansiedad y permite priorizar con mayor calma.
La segunda acción es definir una meta alcanzable, por ejemplo, “bajar el total de deuda en X% en 6 meses”. Contar con un objetivo concreto evita la sensación de pagar sin avanzar. En caso de compartir gastos, es importante definir si la meta será individual, compartida o mixta, así como la forma de medir el progreso.
El tercer acuerdo consiste en priorizar lo que más cuesta, es decir, atender primero las obligaciones que generan más intereses. No todas las deudas impactan igual; identificar las que crecen con mayor rapidez ayuda a reducir el costo total y a acelerar el proceso de recuperación financiera.
Como cuarta medida, se recomienda bajar la presión de la fecha mediante la regla de 24 horas antes de compras no planeadas. En periodos como el 14 de febrero, la emoción puede impulsar decisiones impulsivas. Pausar un día antes de adquirir algo no esencial favorece una elección más consciente y protege el presupuesto.
Finalmente, se propone establecer una revisión mensual de 20 minutos para ajustar el presupuesto y evitar atrasos. Destinar un momento fijo para revisar pagos, ingresos y gastos permite anticiparse a imprevistos, reducciones de ingresos o gastos médicos antes de que se acumulen intereses.
“San Valentín puede ser un buen pretexto para fortalecer una relación que impacta todos los días: la relación con el dinero. Hablar con claridad de ingresos, deudas y metas, sin culpa ni estigma, es un paso práctico para tomar mejores decisiones y construir un plan realista hacia una mayor tranquilidad financiera”, señaló Luis Lucido, Experto en Deudas.
El Perfil del Deudor 2025 forma parte de un análisis interno de Bravo cuyo objetivo es entender tendencias y promover conversaciones más informadas y responsables sobre la deuda y la recuperación financiera.

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