Más de dos terceras partes de los trabajadores que sean despedidos durante la contingencia por coronavirus no tendrán acceso a seguridad social, advirtió el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).  De las casi 347 mil personas que perdieron su empleo como consecuencia de la Emergencia Sanitaria, alrededor de 216 mil (62%) no sumarán el tiempo de cotización suficiente en el IMSS para ser acreedores de sus beneficios, según Zoé Robledo Aburto, director del Instituto.  El artículo 109 de la Ley del Seguro Social dicta que para tener acceso a los servicios del IMSS incluso en el desempleo, es necesario haber cotizado en el sistema por ocho semanas. De contar con el tiempo requerido de cotización, el trabajador podrá acceder a los servicios médicos del Seguro por ocho semanas aun cuando no esté laborando.  Cuando esas ocho semanas de acceso a seguridad social expiran, las puertas del IMSS se cierran y el trabajador tiene que buscar atención médica en otros organismos del Estado, como las clínicas y hospitales afiliados al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi). Alrededor de 130 mil 700 personas enfrentarán esta situación durante la contingencia. 
“Hoy queremos hacer notar a los patrones que el pago de las cuotas significa la posibilidad de que sus trabajadores tengan seguridad social y en ese sentido tengan acceso a servicios médicos […] Hoy más que nunca, no se pueden ver las cuotas del seguro social en una contabilidad”, declaró Robledo Aburto el miércoles durante la conferencia matutina del presidente. 
El gobierno federal levantó una Emergencia Sanitaria a finales de marzo para combatir la propagación del coronavirus en territorio nacional. Ésta durará hasta el 30 de abril por lo menos, y con ella se impuso un paro de labores en la mayoría de los sectores económicos del país.  El mes de inactividad, sumado a las calles prácticamente vacías, pegará con fuerza a los bolsillos de empresas de todos tamaños. Las pequeñas y medianas serán, por supuesto, las más vulnerables.    Te puede interesar: Banco Azteca, Banorte y Santander distribuirán los créditos del gobierno para pequeñas empresas cach