Los estados petroleros de Campeche, Tabasco, Chiapas, Tamaulipas y Veracruz enfrentarán presiones financieras en 2018 y 2019 debido a una caída en la producción y los precios internacionales de esta materia prima, advirtió la agencia Moody’s. En un comentario especial alertó que una reducción en las participaciones federales para los estados productores de petróleo afectará los presupuestos, liquidez e inversiones de capital de algunas regiones en en los próximos dos años, conforme estos estados experimenten un efecto retrasado de la caída en los precios y producción de petróleo. En promedio, estas transferencias federales representan 35% de los ingresos totales de estos estados, refiere la calificadora.

“Campeche, Tabasco, Chiapas, Tamaulipas y Veracruz han estado relativamente aislados de los precios globales históricamente bajos del petróleo debido al retraso que genera la fórmula de distribución del fondo general de participaciones federales”, comentó.

Sin embargo, señaló que en 2017 estos estados comenzaron a experimentar una reducción en estas transferencias federales conforme se desaceleró su economía.  

Sin embargo, no todos los casos son iguales. Campeche y Tabasco enfrentan los desafíos fiscales más importantes hacia 2018, señaló Moody’s.

La recesión que comenzó en 2015 ha reducido su coeficiente de distribución de las participaciones federales en aproximadamente 9% este año y ambos pueden continuar experimentando reducciones  en 2018. Esto sumará otro 3% de los ingresos totales al déficit financiero actual de Tabasco, mientras que Campeche probablemente registre un déficit financiero y aumente su apalancamiento, detalló.

El resto de los estados productores de petróleo deberán tener un mejor desempeño dada su menor dependencia en la actividad petrolera como porcentaje del PIB.

Los otros 27 estados experimentarán efectos mínimos, ya que México ha logrado aumentar la recaudación de impuestos federales con lo que compensa los menores ingresos petroleros.

FP