Los precios del petróleo reportan una caída superior a 1% ante la creciente decepción de los inversionistas sobre la extensión del acuerdo de reducción de la producción de crudo de la OPEP, pues será insuficiente para bajar los suministros globales. El organismo decidió ampliar por nueve meses, hasta marzo de 2018, el reporte en la producción del llamado oro negro; sin embargo, el mercado esperaba que fuera por lo menos 1 año más. Ello, junto con otros acontecimientos, formó una ‘tormenta perfecta’ sobre los petroprecios, los cuales acumulan pérdidas durante los últimos días. El Brent bajaba 1.15 dolares (2.2 por ciento) respecto al cierre previo del martes pasado, de 51.84 dólares por barril. En tanto, el crudo estadunidense West Texas Intermediate (WTI) para entregas en julio, también caía 1.19 centavos de dólar (2 por ciento) y se cotizaba en 49.15 dólares. Los recortes de producción lideradas por la OPEP hasta ahora han hecho poco para reducir los inventarios globales. El aumento de la producción de crudo en Libia añadió preocupación a los operadores, aunado a la subida de la producción estadunidense que está minando los recortes de producción lideradas por la OPEP para equilibrar el mercado. Los operadores indicaron que las caídas de precios fueron el resultado de una mayor producción en Libia, que se agregó al incesante aumento en la producción de Estados Unidos. Se espera que la producción de petróleo de Libia suba a 800 mil barriles por día (bpd) esta semana, reportó la estatal Corporación Nacional de Petróleo. El salto inicial de precio después del acuerdo anunciado hace seis meses ayudó al relanzamiento de la perforación en Estados Unidos Los últimos datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos tuvieron un promedio de producción de 9.3 millones de barriles por día, 6.3 por ciento más altos que los niveles del año anterior. El aumento carece de sorpresa dada la extracción de petróleo que ha aumentado durante 19 semanas consecutivas. Los observadores del mercado indicaron que los precios deben permanecer débiles durante más tiempo, por debajo de los 50 dólares, con el fin de impedir de manera efectiva a las empresas estadunidenses de esquisto invertir más. (Con información de Notimex)