Petróleos Mexicanos (Pemex) está considerando ceder el control de campo Zama, uno de los yacimientos más voluminosos de las últimas décadas.
El director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, comentó a la agencia Reuters que la petrolera estatal está considerando ceder la operación de Zama a Talos Energy, con la que comparte la custodia del yacimiento.
“Puede que en algún momento el consorcio cumpla con todos los criterios que Pemex considera importantes para el desarrollo de este campo. Si todas las condiciones son aceptables y benéficas para Pemex, podríamos analizarlo”, declaró el funcionario en entrevista para la agencia.
El pozo fue destapado en 2017 por la compañía estadounidense Talos Energy. Éste se encuentra en aguas someras del Golfo de México, a 58 kilómetros de la costa tabasqueña, y se estima que de él se puedan obtener hasta 700 millones de barriles de petróleo.
Aunque fue Talos quien encontró el yacimiento dentro de uno de los bloques que opera, parte del crudo se encuentra dentro de uno de los bloques operados por Pemex.
En julio del año pasado, la Secretaría de Energía (Sener) resolvió que el yacimiento del campo Zama fuera compartido tanto por Pemex como por Talos.
Romero Oropeza subrayó que Pemex cuenta con las capacidades para operar el yacimiento, pero que podría resultar conveniente para ambas partes dejarlo en manos de privados.
“Es porque nos conviene y les conviene a ellos. Ya hablamos al respecto; lo estamos analizando técnicamente”, dijo.
Los comentarios de Romero Oropeza pintan una política distinta a la profesada en lo que va del sexenio tanto por Pemex como por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien ha impulsado una política energética con tintes nacionalistas desde que llegó a Palacio Nacional.
El gobierno federal ha sido celoso de la participación de la iniciativa privada en la industria petrolera del país. Después de décadas bajo un monopolio de Estado, el sector se abrió a la inversión y participación de privados durante el sexenio pasado, con la promulgación de la reforma energética.
AMLO permanece como uno de los críticos más severos de la reforma energética, hecho que se nota en el impulso que busca para las empresas estatales con su política energética, un intento de “rescate”, según ha explicado en discursos y propuestas legislativas.
La semana pasada, el presidente reiteró que no se cancelarán contratos petroleros firmados en administraciones pasadas. Sin embargo, añadió, no se entregarán contratos nuevos.
Te puede interesar: Gobierno cargará amortizaciones de deuda de Pemex en 2021
(Con información de Reuters)
cach





