Este martes Petróleos Mexicanos negó vender gasolina de mala calidad, misma que de acuerdo con El Universal “no cumplía con normas de calidad nacional del combustible producido en el país”, esto como medida de emergencia para no poner en riesgo el abasto de combustible por el impacto del huracán Harvey. Pemex dio a conocer que, ante este y otros fenómenos naturales, que derivaron en el cierre de refinerías en Estados Unidos y México, implementó diversas medidas emergentes a fin de garantizar el abasto de gasolina en todo el país.
“Con la autorización de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la empresa importó cargamentos adicionales de combustibles con especificaciones diferentes, mismos que fueron mezclados con gasolinas de producción nacional a fin de modificar su composición para que se pudiera cubrir plenamente con las características requeridas por la norma ambiental mexicana”, manifiesta.
Este proceso, asegura, es una práctica “común” a nivel internacional. En este sentido la petrolera sostuvo que las gasolinas y el diésel que se vendieron en el mercado nacional cumplieron en todo momento con la normatividad. Con esta estrategia se reaccionó de manera inmediata y ágil para encontrar alternativas que evitaron mayores adversidades para el consumidor nacional.
“Lo anterior no fue un logro menor porque incluso en Estados Unidos se presentó desabasto de combustibles, lo que no sufrió México”.
La situación se ha normalizado y los cargamentos de combustibles que se están adquiriendo actualmente cumplen en su totalidad con las especificaciones, finaliza la empresa productiva del Estado. OC