“Sin embargo, la pérdida por ducto picado es menor, debido a que la reacción de las autoridades para combatir este delito es mejor”, aseguró.La cantidad que se roba representa 2% de la producción nacional, refirió el titular de las finanzas públicas del país, quien destacó que también se modificó el modo de operación de los llamados huachicoleros, quienes hace algunos años robaban petróleo, cuando éste se cotizaba arriba de 100 dólares por barril; actualmente, hurtan gasolina, un mercado que vale 700,000 millones de pesos anuales. De acuerdo con Pemex, el robo de este combustible cuesta 20,000 millones de pesos al país. En conferencia de prensa, reiteró que acabar con este delito no será de la noche a la mañana, pues demorará cerca de tres años lograrlo, que fue el tiempo que llevó Colmbia para abatir el fenómenos. Y es que, dijo, México no es el único país que tiene este problema, también se registra en otros países, como Colombia, donde el robo de combustible llegó a representar 4% de la producción total. Para combatir el delito señaló que existen tres mecanismos: la disposición de Pemex de reconocer el problema y participar en arradicarlo; reconocer que Pemex no puede solo, por lo que debe haber una estrategia integral, y combatir tanto la oferta como la demanda de combustible robado. Las tres, dijo, se cumplen.





