Moody’s entró a terreno pesimista en sus perspectivas para las compañías con negocios integrados de gas y petróleo, entre las que puede contarse a Petróleos Mexicanos (Pemex).  La calificadora crediticia informó el jueves sobre una baja en sus perspectivas para la industria integrada de gas y petróleo. El brote del nuevo coronavirus (COVID-19) y los estragos que está generando en el sector energético le obligaron a pasar su perspectiva de “estable” a “negativa”, rompiendo una racha de estabilidad mantenida desde septiembre de 2017.  Moody’s proyecta una caída de más de -30% en el EBITDA agregado de toda la industria para el cierre de 2020. El nuevo pronóstico es considerablemente más pesimista que el anterior, el cual auguraba un avance de 5% en el EBITDA agregado. 
“La reducción proyectada para el EBITDA en 2020 será efecto principalmente de los negocios de producción y exploración [upstream], donde las ganancias y flujos de efectivo sufrirán el golpe de petroprecios debilitados en comparación con los de 2019”, explicó la calificadora en un documento de análisis publicado el jueves. 
Su pronóstico para los precios del crudo durante 2020 es de entre 40.00 y 45.00 dólares por barril, con un brinco a entre 50.00 y 55.00 dólares por barril en 2021.   A pesar de la caída en los petroprecios, Moody’s no anticipa una baja en los niveles de producción. Esto se deberá a que las empresas en general han mostrado un manejo más eficiente de sus flujos de efectivo en los últimos cinco años.  Para revisar su perspectiva para la industria de vuelta a “estable”, los precios del crudo tendrán que volver pronto a niveles por encima de los 50.00 dólares por barril, indicó la calificadora.   

Producción y refinación sufrirán por contingencias 

El menor movimiento causado por las contingencias tendrá efectos graves sobre los negocios tanto de producción y exploración como de refinación, advirtió la calificadora.  Para la industria de exploración y producción, Moody’s calcula una caída de entre -20% y -40% interanual en el EBITDA agregado. 
La demanda global de combustible para transporte caerá severamente en la segunda mitad del año, pues los gobiernos de todo el mundo restringirán el movimiento de personas en un intento por cercar la propagación del coronavirus”, señaló.  
El negocio de refinación de petróleo se verá afectado por el mismo fenómeno. El pronóstico de la calificadora apunta a una caída de -10% en el EBITDA agregado para este año. Las compañías podrán eludir este escenario tomando medidas como mantener sus reservas en altos históricos.    Te puede interesar: Shock a la economía mexicana: caerá 3.7% este año, proyecta Moody’s cach