Para el gobierno de China, los coches impulsados por celdas de combustible no pueden llegar lo suficientemente pronto. Las autoridades del gigante asiático anunciaron que implementarán tanto políticas como programas para fomentar y acelerar el desarrollo de la industria que produce este tipo de vehículos. A diferencia de un motor que funciona con combustión, una celda de combustible genera energía transformando la energía potencial de un combustible (como el hidrógeno, por ejemplo) a través de una reacción electromagnética. Aunque el anuncio de nuevas políticas es reciente, China lleva tiempo impulsando la producción y desarrollo de este tipo de vehículos. En 2017, el país produjo más de mil 600 coches impulsados por celdas de combustible, un incremento de 27% con relación al año anterior, de acuerdo con el Centro de Investigación Industrial OFweek, basado en China precisamente. A esto se añade que existen 25 estaciones de reabastecimiento de hidrógeno para este tipo de coches en varias provincias del país, como Guangdong, Jiangsu y Shangai, todas ellas entre los principales centros de producción de esta industria. El desarrollo de esta y otras fuentes alternativas de energía refleja el esfuerzo de las autoridades chinas por bajar los niveles de emisiones de CO2 del país, que se encuentra entre los mayores emisores en todo el mundo. No obstante, el país ha tenido problemas para mantener a raya sus emisiones. De acuerdo con un estudio publicado por la revista científica Nature, las emisiones de gas metano han incrementado en el país entre 2010 y 2015.   Te puede interesar: Michelin y Faurecia firman acuerdo para crear empresa conjunta (Con información de Notimex) cach