La preocupación por una nueva variante del Covid-19; el retiro de la nominación del exsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, para gobernador del Banco de México (Banxico); los datos no favorables para la economía mexicana y la escasez de suministro a nivel global, entre otras presiones, han generado un tipo de cambio volátil con tendencia al alza.

Derivado de que analistas prevén que algunos de estos riesgos se mantengan en las siguientes semanas, y sin una fecha que establezca el fin de la situación, algunas compañías ya alistan aumentos en los precios de sus productos y/o servicios, mientras que la población ya se ve impactada por los altos costos de la canasta básica.

De acuerdo con el presidente de la Cámara de Comercio del Sector Social, Teófilo Ramírez, los precios de productos de primera necesidad han alcanzado aumentos históricos, y las familias mexicanas ya lo están resintiendo, pues al acudir a las tiendas en las que compran comúnmente sus alimentos, “cada vez les alcanza para menos”.

“Esa inflación es la que diariamente soportamos los comerciantes y los consumidores. Tan sólo este miércoles 24 de noviembre, los precios volvieron a subir, pues el dólar se fue hasta en 22 pesos”, manifestó Ramírez.

Cabe mencionar que Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), alertó la semana pasada que veía venir un mayor incremento para el cierre de año, como consecuencia de la pérdida de valor del peso contra el dólar, el encarecimiento del transporte marítimo de bienes y de los energéticos, el desabasto de algunas materias primas y el aumento en el precio de otras.

“Todo este contexto de pandemia, de inflación y de factores estacionales que se suman, dan como resultados que los precios se incrementen dramáticamente”, precisó el líder de los pequeños comerciantes, quienes ven afectaciones en sus ventas por los aumentos en productos de la canasta básica y de algunos otros producidos por empresas como Sigma, Lala y Herdez, entre otras.

Ejemplo de lo anterior es que, del 15 de octubre al 15 de noviembre, el aguacate pasó de 35 a 75 pesos el kilo, lo que representó un incremento de 114%; el tomate se vendió 94.4% más caro; la naranja, 80%; el frijol, 54.29%; el jitomate, 43.75%; la cebolla, 42.86%; el limón, 42.31% y la papa subió 40%.

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Otra muestra son los productos de Sigma, que registraron en octubre aumentos de hasta 17.7% respecto al mismo mes de 2020, mientras que algunos de Lala, presentaron un encarecimiento de 22.7% en el décimo mes, en relación al mismo periodo del año pasado.

En tanto, hay otras empresas que ya alistan un ajuste al alza, como es el caso de Kimberly-Clark de México, que anunció a sus inversionistas que al final de este trimestre comenzará a aumentar los costos de sus productos hasta alcanzar un efecto completo de 7% al término del primer trimestre de 2022.

“Durante el cuarto trimestre, y entrando en 2022, tendremos que lidiar con una economía que se está recuperando, pero que no se está recuperando del todo, y un entorno de costos todavía muy complicado”, dijo Pablo González Guajardo, director de Kimberly-Clark de México, en una conferencia telefónica que se llevó a cabo el mes pasado.

Al igual que la comercializadora de Pétalo, Vogue y Kleenex, hay compañías en otros sectores, como el farmacéutico, que ya hasta informaron a sus clientes sobre un posible, pero casi seguro, encarecimiento de sus productos.

“Estamos viviendo una etapa de desabasto lo que en conjunto ha provocado un tipo de cambio volátil con tendencia al alza que sugiere ser indeterminado. De continuar esta situación, será necesario realizar un ajuste en los precios, los cuales serán transmitidos a ustedes de manera oportuna.

“Como medida precautoria y sugerencia, les invitamos a anticipar sus compras para estar preparados ante cualquier adversidad”, apunta un mensaje que envió un distribuidor a sus compradores.

Según el presidente de ANPEC, “todo lo anterior, erosiona el consumo esencial y obligado de los hogares mexicanos”, los cuales verán que el país “cerrará 2021 con una inflación de al menos 8%, en tanto que 2022 abrirá con una escalada de aumentos de precios en casi todos los alimentos, la mayor escalada inflacionaria de la última década”.

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