La expansión descontrolada de bodegas y comercios irregulares operados por empresarios chinos en el Centro Histórico de la Ciudad de México ha provocado un desplome de hasta 60% en las ventas de negocios minoristas, con graves repercusiones para la economía local y el empleo en la capital.

Según la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX), actualmente existen más de 600 bodegas y plazas comerciales de origen asiático en la capital del país, muchas de ellas instaladas en edificios históricos y estacionamientos reconvertidos sin autorización.

Te puede interesar: México ratifica cuota compensatoria al poliéster fibra corta hecho en China

Esta dinámica, además de representar riesgos de protección civil, ha derivado en un desplazamiento del comercio tradicional y en la pérdida de clientes para segmentos relevantes, como tiendas de vestidos de novia, muebles y artículos artesanales.

Actualmente, más de 3,500 establecimientos de origen asiático operan en el primer cuadro de la Ciudad de México, lo que representa alrededor del 20% del total, estimó Canaco CDMX, a través de un comunicado.

Esta presencia ha generado un cambio en la estructura del mercado minorista, al reducir el margen de ganancia de comerciantes mexicanos frente a productos importados de bajo costo y, en muchos casos, de calidad dudosa.

Te puede interesar: Cautela en el consumo: desaceleraron las ventas minoristas en junio

La Cámara destacó que la distribución de mercancía china se realiza de manera informal, con descargas nocturnas de tráileres, lo que facilita la entrada de productos sin controles fiscales ni aduaneros.

Este esquema favorece la evasión de impuestos y aranceles de importación, lo cual constituye una competencia desleal que deteriora la recaudación fiscal y debilita a las empresas locales.

Otro de los hallazgos es un proceso de “gentrificación comercial”, porque los habitantes del Centro Histórico han sido desplazados para dar paso a bodegas y locales de importación, lo cual encarece la zona y afecta al equilibrio urbano.

Te puede interesar: México inicia nueva investigación antidumping contra productos de aluminio chinos

Además, existen organizaciones indígenas utilizadas como fachada para la comercialización de productos chinos, lo que complica la fiscalización, acusó Canaco CDMX.

Para revertir esta situación, el organismo empresarial propuso a los gobiernos federal y capitalino cuatro acciones prioritarias.

1 Revisión de usos de suelo y permisos en inmuebles ocupados por comercio asiático.

2 Fortalecimiento de la fiscalización aduanera para frenar la evasión de aranceles.

3 Protección del comercio local y artesanal mediante campañas de autenticidad.

Te puede interesar: EU extiende 90 días plazo para aranceles bilaterales con China

4 Creación de polígonos de restricción comercial para preservar la vocación habitacional y cultural del Centro Histórico.

La Canaco concluyó que, de no tomarse medidas inmediatas, la capital podría enfrentar una “pérdida irreparable de negocios tradicionales, reducción de empleos y caída en la recaudación fiscal”, lo que afectaría no solo a los comerciantes del Centro Histórico, sino a la economía de toda la Ciudad de México.

GC