“Sigue siendo incierto cómo las disposiciones clave relacionadas con la industria automotriz de México afectarán al sector bancario (…) Sin embargo, la exposición directa a la industria automotriz sigue siendo baja”, destaca Fitch.Destaca que a finales de junio de 2018, la exposición a préstamos de la industria automotriz (considerando solo la fabricación de transporte) representaba el 1.3 por ciento del portafolio crediticio de los bancos mexicanos, frente al 1.2 por ciento en 2016-2017.
“Seguimos esperando un crecimiento estable de los préstamos, aunque más bajo que en años anteriores, con niveles de capital y reservas suficientes para absorber el deterioro moderado de la calidad de activos de los niveles actuales”, abunda.do





