El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, señaló que el acuerdo alcanzado por Estados Unidos, México y Canadá, conocido como USMCA, podría ser firmado el próximo 29 de noviembre en el marco e la cumbre del G20 que se realizará en Buenos Aires, Argentina. Entrevistado por Carlos Loret de Mola para Despierta, el funcionario federal señaló que el USMCA es un legado logrado por el presidente Enrique Peña Nieto, además de que con el nuevo acuerdo trilateral  se da mucha más certidumbre entre todos los países que lo conforman. TE PUEDE INTERESAR: Se logró un acuerdo ganar-ganar-ganar: Peña sobre el USMCA
“Nos pone en la frontera de un acuerdo comercial de última generación, que incluye elementos de integración profunda en la zona”, añadió el titular de la SE.
Asimismo reveló que este acuerdo contará con reglas de origen más estrictas pero el mismo será evaluado y comparado con el TLCAN, dónde aterrizará la confrontación comercial de Estados Unidos con China, porque todo tiene repercusiones sobre la demanda de la región.
“Parecería que pierdes elementos de integración de otras regiones, pero la verdad es que cada quien se está tratando de atrincherar en sus regiones para competir con otras, Japón está integrado con el sureste de Asia, los europeos con Europa del este, por lo que es un momento donde la tendencia es de competencia regional”, dijo.
En este sentido expuso a como se empezó la negociación, se terminó rescatando íntegramente algunos de los elementos más importantes, que son no aranceles, no cupos, libre comercio efectivo, además de todos los mecanismos de solución de controversias. TE PUEDE INTERESAR: Renegociación de TLCAN llega a su fin, habrá acuerdo trilateral Sobre el proceso de negociación, dijo que cuando éste arrancó había una administración en Estados Unidos que creía que podía hacer y deshacer sin conocer la realidad de los beneficios de la integración comercial. Sobre el capítulo 19 del acuerdo, Guajardo Villarreal señaló que éste quedó igual que en el tratado original, en donde varios actores nacionales se pusieron nerviosos porque definieron sobre qué cosas se iban a pelear con gran intensidad para rescatar.
“Algunas cosas por la importancia para los canadienses las dejamos ahí, al fin del día habernos divido la tarea de cómo regresar algunas de las soluciones funcionó, porque en esta ronda nosotros rescatamos la parte de disciplinas del capítulo y ellos la parte de soluciones de controversias”. “Nosotros eliminamos la estacionalidad, que era muy malo para las exportaciones mexicanas agrícolas perecederas y ellos reducen el nivel de ‘De Minimis’, que querían subirlo de manera significativa y que quedó en un nivel aceptable… Hubo un trabajo donde fuimos por diferentes fichas y al final se acomodó el tablero de una manera muy conveniente”.
Respecto a los aranceles al aluminio y acero, Guajardo Villarreal comentó que esta medida la dispararon a través de la cláusula 232 y México contestó mediante un instrumento del TLCAN, que se va a conservar, en productos como quesos y carne de puerco, sensibles para los Republicanos.
“Lo que hemos puesto en la mesa es que no podemos llegar a una firma sin llegar a una solución, porque sería ilógico que hubiera una agresión arancelaria que no fuera resuelta. Estamos hablando de un universo de comercio bajo, menos del 2% del comercio total, pero la idea es trabajar dos meses para llegar a una solución antes de la firma del acuerdo”, que sería en noviembre.