Ante el incremento de la inflación, la más alta en los últimos 8 años, el incremento de la deuda pública y la incertidumbre asociada a la economía externa que ha presionado la depreciación del peso, el Consejo Coordinador Empresarial urgió a tomar medidas para revertir esta tendencia y para fortalecer las variables macroeconómicas. En su mensaje semanal el presidente de los empresarios, Juan Pablo Castañón, aseveró que si bien estas señales no son alarmantes, indican un deterioro de los fundamentales macroeconómicos.
“México pasó de ocupar el lugar 28 en 2010, al lugar 51 en 2016 en el pilar de estabilidad macroeconómica del índice de competitividad del Foro Económico Mundial; los intereses por contratación de deuda también se han incrementado. Si bien México tiene una posición de fortaleza, hoy tenemos que tomar medidas para revertir esta tendencia, para fortalecer nuestras variables macroeconómicas”, abundó Castañón Castañón.
Para la cúpula empresarial México requiere que se tomen medidas para reducir la incertidumbre, apuntalar la responsabilidad fiscal y fortalecer nuestros mercados internos. En este sentido, reconoció el trabajo que realizan los diferentes organismos consultivos del Congreso, así como el efecto de la Ley de Responsabilidad Hacendaria. “Sin duda alguna han aportado a la conducción de la política fiscal, pero hay que reconocer que a juzgar por los resultados, han sido insuficientes. En cuatro años, la deuda nacional se incrementó cinco veces más que lo que se incrementó la economía”. El CCE recalcó la importancia de que se discutan y diseñen medidas que garanticen un ejercicio responsable del presupuesto y criterios claros sobre la adquisición de deuda. Para esto, agrega, se necesitan fortalecer los pesos y contrapesos, y generar mecanismos que definan algunos objetivos para el mediano y largo plazos en términos macroeconómicos. Medidas institucionales que garanticen continuidad en las políticas fiscal y monetaria y que den certeza y confianza financiera.
“Tenemos que seguir fortaleciendo la conducción con criterios técnicos de la política económica y una visión de largo plazo; nunca puede sujetarse a los vaivenes políticos o las circunstancias de la política. La estabilidad importa no sólo porque es clave para la estabilidad financiera; sino porque implica preservar y fortalecer el poder adquisitivo de los ciudadanos, el empleo de los trabajadores, la inversión en el país y el bienestar de todos”.
Para el CCE, México no puede permitirse un retroceso; sino por el contrario seguir avanzando en este sentido. Tenemos que establecer límites al deseo de gastar más de lo que es sustentable. Hasta ahora, a pesar de los anunciados recortes al gasto público, el sector público sigue erogando cada vez más recursos. La estabilidad es fundamental para atraer inversión productiva; para elevar la productividad y el ingreso de los trabajadores; para aumentar el bienestar de las familias de México, en todas las regiones, desde los lugares más pequeños hasta las grandes ciudades. Hoy, tenemos que asegurarnos de que este objetivo económico y social sea respetado y respaldado por nuestras instituciones. El organismo insistió en la necesidad de que estas medidas sean complementadas con otras reformas institucionales que garanticen un ambiente propicio para los negocios, la inversión y la generación de empleo.