El secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O, aseveró a inversionistas que el gobierno federal no prevé una recesión, a pesar de que se concreten desafíos externos que pudieran moderar la actividad económica del país.
En una llamada privada —que se produjo la mañana de este lunes para dar certidumbre a mercados, tras la imposición de aranceles estadounidenses a productos mexicanos—, el funcionario reconoció que prevén una desaceleración del crecimiento; sin embargo, “la trayectoria a largo plazo sigue siendo positiva”.
“Hemos identificado sectores clave que podrían enfrentar impactos desproporcionados, como las exportaciones manufactureras, incluyendo automóviles, dispositivos informáticos y electrónicos, pero ya existen planes para garantizar que estas industrias sigan siendo competitivas bajo cualquier escenario económico global.
“Para el evento particular que enfrentamos hoy, es decir, los aranceles de Estados Unido sobre exportaciones mexicanas, y la posible denominación de ciertos grupos como terroristas, gestionaremos las implicaciones de manera práctica y en su debido tiempo”, mencionó.
Ramírez de la O añadió que, para eso, Hacienda ha estado trabajando con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), que es el organismo que regula a los bancos en México, así como con la Secretaría de Economía, “en la evaluación del impacto de los aranceles”.
Lo anterior, junto con asesores legales y el Banco de México, este último, por todo lo relacionado con la liquidez del mercado.
Según el funcionario, este trabajo se realiza con un “enfoque preventivo, asegurando que ningún nuevo choque externo, desafío, o fuente de incertidumbre, nos tome por sorpresa“.
“México ha demostrado constantemente su capacidad para afrontar retos globales mientras crea un entorno estable y confiable para la inversión. Desde amortiguadores financieros, políticas fiscales sólidas y un enfoque proactivo en la gestión económica, estamos protegiendo la estabilidad y sentando las bases para una expansión económica sostenida.
“Para quienes buscan asociaciones a largo plazo en una economía fuerte y adaptable, México está y seguirá estando listo para ofrecer resultados”, abundó Ramírez de la O.
Cabe mencionar que, al inicio de la llamada, donde no se aceptaron preguntas de parte de los asistentes, el funcionario destacó que la economía de México está basada en “fundamentos sólidos, fortalecidos con un claro objetivo para 2025 de reducir el déficit fiscal en casi dos puntos porcentuales del PIB, pasando de 5.7% a 3.9%, mientras se refuerzan los controles del gasto y se garantiza una inversión pública significativa”.
Aseguró que el país cuenta con un sistema financiero sólido y amortiguadores financieros bien estructurados, fortalezas que no son accidentales, pero sí son el resultado de una planificación y ejecución disciplinadas a lo largo del tiempo.
Así, recalcó que “México no sólo sigue siendo resiliente, sino también un destino estratégico y confiable para la inversión”.
Agregó que más allá de las reservas internacionales con las que cuenta el país —de 230 mil millones de dólares, las cuales cubre más de cuatro meses y medio de importaciones—, se tiene acceso a 44 mil millones de dólares en líneas de crédito internacionales, incluyendo 35 mil millones a través de la línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional y 9 mil millones mediante una línea de swap con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
“Estas opciones garantizan acceso a liquidez cuando sea necesario, protegiendo la economía y el sistema financiero”, resaltó.
Luego de indicar que el sistema bancario mexicano sigue siendo fuerte, acentuó que el gobierno está manteniendo los balances fiscales y los niveles de deuda dentro de los objetivos establecidos, “asegurando previsibilidad y disciplina en la gestión de las finanzas públicas”.
Además, el fondo de estabilización fiscal se ha fortalecido y capitalizado con más de 100 mil millones de pesos para 2025, “lo que brinda al gobierno una capacidad adicional para absorber choques financieros sin comprometer nuestro marco fiscal a largo plazo”.
“Asimismo, hemos tomado medidas proactivas para cubrirnos ante riesgos clave, incluyendo tasas de interés volátiles, fluctuaciones en el tipo de cambio y movimientos en los precios del petróleo. Esta estrategia protege las finanzas públicas y asegura que condiciones adversas del mercado no desvíen nuestros objetivos económicos.
“La exposición al riesgo externo de la deuda federal de México es mínima, con 84% denominada en moneda local, de la cual, 77% está a tasa fija y con vencimientos a largo plazo. Este enfoque reduce la volatilidad y garantiza una mayor previsibilidad en las finanzas públicas”.
Así, considera, la confianza en la inversión sigue siendo sólida.
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