Durante 2017, una de cada tres empresas en México fue víctima de algún delito, es decir, se estima que alrededor de 1.5 millones de unidades económicas, que van desde pequeños negocios a grandes industrias, vivieron o bien un robo hormiga, un asalto a mano armada o alguna extorsión, entre otros ilícitos, revela la Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE 2018) El costo del delito ascendió a 155.8 mil millones de pesos durante el año pasado, ello entre las pérdidas como tal de cada uno de los delitos y los gastos en seguridad que implementan las unidades económicas en orden de hacer frente a la inseguridad,  informaron en conferencia de prensa, Alfonso Santanella Castell y Adrian Franco Barrios, respectivamente presidente y director general de Estadística de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia del INEGI De hecho, de 2015 al 2017, incrementó en 14.3 por ciento el costo promedio del delito para las empresas (a 66,031 pesos por unidad económica). En cuanto a la percepción de inseguridad, 63 por ciento de las empresas en México considera que la inseguridad y delincuencia es el mayor problema que afecta su actividad; esto por arriba del bajo poder adquisitivo de la población con 35.4 por ciento, y la falta de apoyos del gobierno con 33.4 por ciento. De hecho, al día de hoy, ocho de cada 10 empresas consideran que su estado es inseguro para su negocio. Santanella Castell consideró que una mayor percepción del delito, aunque éste en cifras en realidad ha bajado, se puede deber a que la ENVE no contabiliza los delitos del crimen organizado.  Sin embargo, eso eso no quiere decir que ello no impacte en la percepción que tienen los empresarios sobre la inseguridad. Además, aunque a la baja con respecto a la cifra de 2015 (de 90.3%), la cifra negra, es decir, los delitos que no son denunciados o no llegan a averiguación previa, se estima en 86.6 por ciento. Santanella y Franco Barrios coincidieron en que mucho tiene que ver con que la mayoría de las empresas en el país son pequeños negocios, por lo que las capacidades jurídicas suelen estar acotadas para llevar adelante procesos de denuncia; además de que la encuestas muestra desconfianza de los empresarios hacia las autoridades, o bien miedo a los agresores. En general esta percepción de inseguridad tiene como consecuencias que se han reducido horarios de operación, la reducción en el uso de dinero efectivo y la cancelación de inversiones, dijo Santanella.   Te puede interesar: Aumentan víctimas y cuesta violencia 1.6% del PIB, informa INEGI   dov