La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), en coordinación con la Asociación de Bancos de México (ABM), emitió una guía que fortalece el monitoreo de operaciones relacionadas con el delito de extorsión dentro del sector financiero.
A través de un comunicado conjunto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la UIF y la ABM informaron que la Guía para Sujetos Obligados del Sector Financiero en el Monitoreo del Perfil Transaccional de Clientes y/o Usuarios: “Casos Relacionados a Extorsión” tiene como objetivo fortalecer las capacidades de detección y mitigación de riesgos vinculados con la relación entre la extorsión y las Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (ORPI).
Las instituciones señalaron que el documento integra alertas específicas, parámetros de análisis, criterios para el monitoreo y la evaluación de riesgos, así como metodologías de análisis estratégico y acciones de mitigación ante riesgos identificados. Con ello, las entidades financieras podrán robustecer sus mecanismos de detección y destinar de manera más eficiente sus recursos de supervisión y control.
De acuerdo con lo informado, los Oficiales de Cumplimiento de las instituciones financieras dispondrán de 60 días naturales para presentar la guía ante sus respectivos Comités de Comunicación y Control, a fin de que sea aprobada y adoptada.
Una vez concluido el proceso, las entidades contarán con otros 60 días naturales para incorporar el contenido de la guía en sus procedimientos de análisis y reporte de operaciones, en los casos que correspondan conforme a sus modelos de riesgo.
Cabe mencionar que la guía fue desarrollada con base en análisis estratégicos efectuados por la UIF, los cuales permitieron identificar patrones de comportamiento transaccional asociados con esquemas de extorsión operados desde el interior de centros penitenciarios.
Entre los principales hallazgos se identificó la recepción de transferencias electrónicas con conceptos recurrentes, así como la rápida movilización de recursos mediante aplicaciones móviles, mecanismos que concentraron alrededor de 70% de las operaciones observadas en el caso estudiado.
Las autoridades destacaron que este tipo de conductas reviste especial importancia debido a que la extorsión es uno de los delitos predicados de las ORPI, ya que los recursos obtenidos a través de esta actividad suelen ser sometidos a operaciones orientadas a ocultar o encubrir su origen, para después ser colocados, distribuidos y movilizados dentro del sistema financiero hasta integrarse a la economía formal.
“Con esta acción, la Secretaría de Hacienda, a través de la UIF, y el sector bancario en su conjunto, fortalecen las herramientas preventivas del sistema financiero mexicano y refrendan su compromiso de apoyar a los sujetos obligados en la detección y prevención de operaciones con recursos de procedencia ilícita, contribuyendo al cumplimiento de los estándares y recomendaciones del Grupo de Acción Financiera (GAFI) y al fortalecimiento del sistema nacional de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo”, indicó el comunicado, en el que se destacó “el apoyo, apertura institucional y amplia disposición de la ABM”.
Al respecto, se apuntó que la experiencia y colaboración de la Asociación fueron fundamentales para enriquecer el análisis de patrones transaccionales, fortalecer los mecanismos de monitoreo y consolidar una herramienta práctica para las instituciones financieras.
“La participación activa del sector bancario refleja su compromiso permanente con la prevención de la delincuencia financiera y con el fortalecimiento de la integridad y seguridad del sistema financiero nacional”, concluyó el boletín.
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