Los trabajadores independientes en México van a tener una de las pensiones más bajas dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El organismo internacional destacó que la reciente reforma que hizo el gobierno federal al sistema va a mejorar las pensiones de los trabajadores, pero no así de los que laboran por su cuenta, ya que no están cubiertos obligatoriamente por los esquemas contributivos.
“Sus derechos de pensión apenas sumarán cerca de un tercio de los correspondientes a los trabajadores del sector privado, lo cual representa el segundo valor más bajo de la OCDE”.
En el reporte “Panorama de las pensiones de la OCDE 2021” destacó que México llevó a cabo la reforma “más completa” en los países que integran el organismo, en la que elevó las contribuciones relacionadas con los ingresos, así como las prestaciones actuales y futuras de primer piso, y aumentó la garantizada (pensión mínima).
En diciembre de 2020, el gobierno aumentó “sustancialmente” el monto de la pensión garantizada, con lo que pasó de ser una prestación por un importe fijo a una que aumenta con la duración de la vida laboral hasta los 24 años, con el salario promedio de la persona y con su edad efectiva de jubilación.
“Con una penalización de solo 1.3 por ciento por cada año de retiro anticipado de la pensión mínima, salir del mercado laboral antes de tiempo podría ser cada vez más habitual”.
Con los ajustes hechos, los trabajadores de salario medio con una vida laboral completa iniciada a los 22 años en el año 2000 pueden esperar una pensión futura equivalente a 69 por ciento de su salario neto anterior, cifra mayor que la media de la OCDE de 62 por ciento.
La tasa de sustitución es más alta para los trabajadores con salarios bajos (82 por ciento), y ambos valores representan más del doble de los niveles anteriores a la reforma.
“Sin embargo, como los trabajadores autónomos no están cubiertos obligatoriamente por las pensiones contributivas financiadas solo tendrán la cobertura obligatoria de la pensión básica por residencia”, señaló.
Envejece la población
El envejecimiento de la población representa una presión financiera para el pago de las pensiones en el largo plazo, señaló la OCDE.
El financiamiento de los sistemas pensionarios se deterioró durante la pandemia debido a la pérdida de contribuciones y los déficits se cubrieron sobre todo con presupuestos del Estado.
“Colocar a los sistemas de pensiones sobre una base sólida para el futuro requerirá tomar decisiones políticas dolorosas”, advirtió.
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Si bien el aumento de la esperanza de vida en la vejez se desaceleró desde 2010, se prevé que en las próximas dos décadas prevalecerá un rápido ritmo de envejecimiento.
Se estima que en 2060, la población en edad de trabajar se habrá reducido más de una cuarta parte en la mayoría de los países del sur, centro y este de Europa, así como en Japón y Corea, destacó el organismo internacional.
De acuerdo con el documento, los jóvenes resultaron “muy afectados” por la crisis y sus prestaciones futuras podrían reducirse, sobre todo si la pandemia provoca secuelas a largo plazo y dificultades para desarrollar su trayectoria laboral.
“Permitir el retiro anticipado de los ahorros acumulados para las pensiones con el fin de compensar las dificultades económicas —como ha sucedido en algunos países como Chile—, también puede generar problemas a largo plazo: a menos que estos retiros se compensen con un mayor ahorro futuro, las prestaciones de jubilación disminuirán”.
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