En junio de 2021, el Banco de México (Banxico) emprendió un ciclo alcista en sus tasas de interés de referencia, ante las mayores presiones inflacionarias que existen en el país.
Como era de esperarse, estos ajustes tienen un impacto en el costo del crédito bancario de casi todos los productos financieros, particularmente en los tienen tasas variables y los financiamientos futuros.
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“Cuando el precio de tu materia prima, que en este caso la tasa de interés de referencia (de Banxico) es nuestra materia prima, aumenta, pues -efectivamente- existe la posibilidad de que nuestros costos se incrementen”, dijo Rodrigo Brand, presidente ejecutivo de la Asociación de Bancos de México (ABM), en conferencia de prensa.
El 25 de junio, el llamado precio del dinero de Banxico se encareció de 4 a 4.25 por ciento. De ahí, el banco central empezó una tendencia ascendente que llevó su tasa de referencia a 6.50 por ciento el pasado 25 de marzo.
Analistas esperan que el costo del crédito siga subiendo. El consenso del mercado anticipa que la tasa de referencia se ubique entre 8.25 y 8.50 por ciento.
Si piensas contratar un crédito, es casi seguro que sea más costoso que hace unos meses. Lo mismo pasa para los productos que tienen tasas variables; sin embargo, aquellos que tienen contratado un financiamiento a tasa fija no deben sufrir ningún impacto, porque la vida de su crédito se pactó a un nivel que, como su nombre lo dice, es fijo.
Daniel Becker, presidente de la ABM, ejemplificó que ante un incremento de 25 puntos base en la tasa de interés del Banco de México, se ven aumentos de 10 puntos en el crédito empresarial y de seis puntos en el hipotecario.
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Ya subió el precio del dinero
Los últimos datos disponibles del Banco de México reflejan que las tasas de interés (promedio ponderadas) en las tarjetas de crédito aumentaron de 31.83 por ciento en febrero de 2021 a 34.31 por ciento al cierre de ese año.
En el caso del crédito personal, el incremento fue de 44 a 44.92 por ciento. Si bien el aumento no es mayor, este tipo de financiamiento se caracteriza por tener de las tasas más altas.
En los préstamos de nómina tampoco se ha visto un aumento tan significativo, pues las tasas pasaron de 26.14 a 26.94 por ciento.
En contraste, en los rubros de vivienda y automotriz aún no se reflejan estos aumentos, al menos no hasta los datos disponibles de 2021 que tiene Banxico.
Para la adquisición de vivienda, las tasas de interés disminuyeron de 9.13 por ciento en marzo de 2021 a 8.98 por ciento en septiembre de ese año. Sin embargo, es de esperarse que los bancos empiecen a encarecer sus créditos, sobre todo porque la cartera de financiamiento de este sector se mantuvo resiliente en toda la pandemia.
En el crédito automotriz también se ve una disminución en las tasas, pues éstas – descendieron de 12.74 a 12.43 por ciento entre febrero de 2021 y el cierre de ese año. Aquí vale la pena recordar la venta de autos se ha visto afectada por la escasez de chips a nivel mundial y el impacto de la pandemia, lo que pudo orillar a reducir los costos para incentivar las ventas.
“La tasa de interés de referencia es la variable económica que representa el precio del dinero, es decir, el costo de obtener crédito. Por ello, entre más alta sea, más elevadas también serán las tasas bancarias”, señaló el Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN).
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