El subgobernador de Banco de México (Banxico), Jonathan Heath, coincide con el consenso del mercado respecto a que la tasa de interés de referencia podría cerrar el año entre 9.5% y 10%.
“La mayoría de los economistas están hablando de 9.5% y 10%. Yo creo que por ahí es donde… yo, pensaría, personalmente, pero depende mucho de la evolución de los datos”, expuso durante el webinar “Descifrando el desafío de la inflación”.
En el evento, organizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el economista acentuó que al subir la tasa y mantener el diferencial con la determinada por la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, se minimizaría el riesgo de más salidas de capital.
Lo anterior es muy relevante pues, no hacerlo afecta el tipo de cambio, lo que impactaría en el costo de los productos importados y la inflación seguiría elevándose.
Por otro lado, el subgobernador aclaró que en caso de haber existido un error en el inicio del ciclo alcista de tasas, éste habría sido por parte de la Fed, debido a que “se retrasó en hacerlo y están pagando el precio”, pues “se aceleraron los efectos de segundo orden”.
“Nosotros entendimos que el fenómeno de la inflación no era transitorio, era mucho más complejo y debíamos tener una política no tan expansionista. […] En un momento dado, nuestras alzas fueron más prudentes y relativamente cautelosas.
“Consideramos que sí ayudaron a contrarrestar la presión de inflación. Si no hubiéramos arrancado así (desde junio de 2021), hoy tendríamos una inflación mucho mayor”, manifestó.
Respecto a cuándo prevén que los precios al consumidor comiencen a estabilizarse y la inflación a bajar, el economista precisó que podría ser hasta el cuarto trimestre del año. Eso, sólo si no se presentan más choques no anticipados, de los cuales “se han tenido muchos en los últimos años”.
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“Reconocemos que la trayectoria (a la baja) está llena de riesgos, de muchos supuestos y muchos de los supuestos son los precios internacionales de los commodities, de los alimentos, de los energéticos, etcétera”.
En este punto, Heath precisó que el problema no se resolverá sólo con la política monetaria del Banco de México, aunque resaltó que sí está logrando acotarla.
“Estamos tratando de hacer ahorita en el corto plazo es acotar el problema, mantenerlo que no nos explote y lo que va a realmente terminar resolviendo el problema, es tienes que resolver el origen de tu problema, que fue global.
“Entonces, cuando la inflación a nivel mundial, especialmente la de Estados Unidos, que es el país con el que se tiene más relación, empiece con una trayectoria a la baja, “es casi un hecho” que la de México bajará, aunque podría ser con un cierto rezago”, dijo
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