La contundente intervención militar estadounidense en Caracas, Venezuela, tiene un alto potencial de influir en la postura del gobierno de Estados Unidos frente a sus socios comerciales y los países de América Latina, entre ellos México, aunque de momento todavía es difícil de prever acciones concretas, consideró la califica Fitch Ratings.
Por lo pronto, México es un primer candidato a enfrentar la actitud más beligerante de la gestión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la medida en que ambos países mantienen una agenda muy amplia en sus relaciones bilaterales, que abarcan temas de comercio de mercancías, inversiones, migración de personas indocumentadas, inseguridad y narcotráfico.
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“Las acciones de Estados Unidos en Venezuela podrían tener un impacto indirecto en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al introducir en la negociación temas de seguridad y política exterior que podrían complicar el proceso”, advirtió Fitch Ratings, en un reporte.
Aunque el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha intensificado las extradiciones de presuntos integrantes de cárteles a Estados Unidos, la revisión del T-MEC será compleja. “La inclusión de asuntos no comerciales, como la seguridad y el combate al narcotráfico, podrían mantener un elevado nivel de incertidumbre económica para México”, aseguró Fitch.
La captura de Nicolás Maduro Moros, hoy expresidente de Venezuela, a cargo de militares estadounidenses, constituye un hecho cuyas consecuencias inmediatas y de largo plazo son inciertas.
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Según Fitch, la medida podría reforzar la influencia y el poder geopolítico de Estados Unidos en el hemisferio occidental, sin que por ahora se anticipen cambios inmediatos en las calificaciones soberanas de la región, debido a los limitados vínculos comerciales y financieros de Venezuela con otros países latinoamericanos.
La situación política en Venezuela permanece inestable. Tras condenar la acción estadounidense, la presidenta interina Delcy Rodríguez afirmó que el gobierno venezolano está dispuesto a colaborar con Estados Unidos en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido.
En caso de que la destitución de Maduro o un conflicto mayor genere una dislocación política profunda en Venezuela, podrían intensificarse los retos macroeconómicos y de seguridad en países vecinos.
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De no ocurrir, Fitch prevé que las repercusiones de corto plazo se mantengan contenidas. Venezuela, Guyana y Trinidad y Tobago no son calificados por la agencia, mientras que Aruba podría enfrentar afectaciones en su sector turístico.
Colombia, que recibió a millones de migrantes venezolanos durante el gobierno de Maduro, ya enfrenta tensiones con Estados Unidos tras ser “descertificada” por su desempeño en la lucha contra el narcotráfico.
Nicaragua también podría experimentar mayor presión política, mientras que otros países, como República Dominicana, han mostrado mayor alineación con la agenda estratégica estadounidense.
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A más largo plazo, Fitch aseguró que una eventual restauración del suministro de petróleo venezolano podría influir en los precios internacionales del crudo, con efectos para las economías dependientes del petróleo en la región.
Asimismo, una reintegración de Venezuela al comercio regional podría beneficiar especialmente a Colombia, dada la intensa relación comercial que ambos países mantuvieron en el pasado.
GC





