El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no enfrenta un riesgo real de desaparecer como acuerdo comercial de largo plazo. Sin embargo, el mayor desafío para México y Canadá es que los aranceles impuestos por Estados Unidos a los automóviles, autopartes, acero, aluminio y cobre tienen altas probabilidades de mantenerse de forma indefinida, lo que prolongará la incertidumbre para las empresas y las inversiones en la región.

La expectativa de una eliminación generalizada de esos aranceles prácticamente desapareció. Aunque aún podrían alcanzarse acuerdos limitados para algunas industrias en particular, el escenario más probable apunta a que los aranceles actuales permanecerán vigentes, con las exenciones previstas por el propio T-MEC.

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Como se ha informado, México, Estados Unidos y Canadá comenzarán a partir de este 1 de julio el proceso de revisión establecido en las mismas reglas del Tratado, previsto para el sexto año de haber entrado en vigor. Con este motivo, la empresa de consultoría Oxford Economics —empresa de consultoría— hizo un estudio sobre los escenarios más viables para este proceso de revisión, que se anticipa álgido.

Según el análisis, la probabilidad de que Estados Unidos abandone el Tratado es reducida, pese a que las revisiones previstas en el acuerdo abren la posibilidad de activar la cláusula de salida.

Ese escenario implicaría costos demasiado elevados para la economía estadounidense, en especial para la industria automotriz y para estados como Texas y Michigan, además de que también se pueden enfrentar obstáculos legales y políticos.

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El análisis también concluye que el gobierno estadounidense utilizará la posibilidad de abandonar el acuerdo como herramienta de presión en las negociaciones con México y Canadá, más que como una medida con posibilidades reales de concretarse.

Incluso, la probabilidad de alcanzar un acuerdo amplio que elimine casi todos los aranceles cayó de 50% a menos de 5%, mientras que el riesgo de una cancelación definitiva del Tratado permanece bajo.

Reglas de origen y otros temas controversiales

Los temas que concentran la mayor tensión entre los tres socios comerciales incluyen las reglas de origen del sector automotor, los requisitos de contenido regional, el acero, el aluminio y la estrategia para reducir la dependencia de insumos procedentes de China.

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Estados Unidos también pretende ampliar el contenido mínimo de América del Norte en los vehículos de 75% a 82% e incorporar un requisito de 50% de contenido estadounidense, además de extender criterios similares a autopartes y otras industrias.

A esto se suman diferencias sobre los mercados agrícolas y las regulaciones aplicables a alimentos, energía y productos farmacéuticos, asuntos que continúan entre los principales puntos de conflicto.

Inversión, el mayor riesgo para México

En el caso de México, el mayor riesgo no proviene de las exportaciones, sino del deterioro de la confianza empresarial y de la inversión. Esto debido a que lo más probable es que Estados Unidos decida no definirse por ratificar el Tratado por otros 16 años, lo que implica que las partes tendrán que sentarse a hacer revisiones anuales en las industrias de mayor controversia por un periodo de 10 años.

Oxford Economics estima que la incertidumbre provocada por las revisiones anuales del T-MEC desalentarán nuevos proyectos productivos y reducirán su previsión de inversión para este año a una contracción de 1.6%, con efectos permanentes que restarán 0.3 puntos porcentuales al crecimiento económico de 2027, cuya expectativa bajó a 1.7%.

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En contraste, las exportaciones mexicanas han mostrado mayor resistencia. El estudio explica que las exenciones previstas en el T-MEC, la integración de las cadenas de suministro y los mayores aranceles que Estados Unidos aplica a otros socios comerciales permiten que México conserve una posición relativamente favorable.

En este sentido, el comercio exterior podría continuar como un factor de apoyo para la economía, siempre que no surjan nuevas restricciones fuera de los sectores automotor y siderúrgico.

La incertidumbre será la constante

La consultora prevé que el proceso de revisión del T-MEC mantendrá elevada la incertidumbre comercial durante los próximos meses.

En ese contexto, la atención se concentrará en posibles acuerdos específicos para determinados productos o industrias que permitan aliviar parte de los aranceles, mientras las negociaciones continúan rumbo a la primera revisión anual del tratado prevista para julio de 2027.

GC