El gobierno federal dio a conocer el domingo su postura respecto a los cambios discutidos al norte de la frontera sobre el texto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, el gobierno mexicano continúa firme en su postura de no aceptar inspectores externos que supervisen directamente la implementación de la reforma laboral en el país. El canciller apuntó, sin embargo, que los negociadores mexicanos “ven con buenos ojos” la alternativa de implementar páneles para la resolución de controversias tanto laborales como de otra índole. Respecto a los cambios a la legislación del acero, Ebrard subrayó que México aceptará únicamente si la nueva regulación entra en efecto pasado el quinto año tras la ratificación del T-MEC.
“No aceptaríamos de ninguna manera que esa obligación entre en vigor en el momento en el que el tratado sea ratificado, sino que tendrá que ser en un plazo de más de cinco años”, declaró el canciller en conferencia de prensa.
Los negociadores estadounidenses habían colocado sobre la mesa una propuesta para que 70% del acero que se intercambie entre los tres países tengan origen en la región. Lo mismo se sugirió para el aluminio. No obstante, el gobierno mexicano se negó aceptar el cambio para este material debido a que el país no cuenta con el recurso principal para su producción: la bauxita. Otros temas pendientes en el T-MEC modificado son el de las biomedicinas y las regulaciones medioambientales. Para el primero, Ebrard señaló que México ha planteado “varias alternativas” para que los tiempos de liberación de las patentes no sean tan extensos. Para el segundo, dijo que no hay inconvenientes para que los compromisos a los que se ha suscrito el país a nivel internacional sean incorporados al documento. El canciller subrayó que la mayor parte del tratado no está sujeto a discusión.
 “El 90% del tratado, quizá más, no está sujeto a discusión o a revisión. Lo que vamos a tener es un adéndum, y ese adéndum son con estas líneas rojas”, dijo.
Jesús Seade Kuri, subsecretario de Relaciones Exteriores, tendrá que comunicar la postura del gobierno mexicano a los negociadores estadounidenses. De ser necesario, viajará a Washington para defender la postura y continuar las negociaciones.   Te puede interesar: Demócratas reciben documento del T-MEC; revisarán cambios cach