“No aceptaríamos de ninguna manera que esa obligación entre en vigor en el momento en el que el tratado sea ratificado, sino que tendrá que ser en un plazo de más de cinco años”, declaró el canciller en conferencia de prensa.Los negociadores estadounidenses habían colocado sobre la mesa una propuesta para que 70% del acero que se intercambie entre los tres países tengan origen en la región. Lo mismo se sugirió para el aluminio. No obstante, el gobierno mexicano se negó aceptar el cambio para este material debido a que el país no cuenta con el recurso principal para su producción: la bauxita.
Otros temas pendientes en el T-MEC modificado son el de las biomedicinas y las regulaciones medioambientales. Para el primero, Ebrard señaló que México ha planteado “varias alternativas” para que los tiempos de liberación de las patentes no sean tan extensos. Para el segundo, dijo que no hay inconvenientes para que los compromisos a los que se ha suscrito el país a nivel internacional sean incorporados al documento. El canciller subrayó que la mayor parte del tratado no está sujeto a discusión.🔴 Conferencia después de la reunión de la Junta de Coordinación Política en relación a las negociaciones para la ratificación, en Estados Unidos, del #TMEC.https://t.co/raWUXjmzQl
— Senado de México (@senadomexicano) December 8, 2019
“El 90% del tratado, quizá más, no está sujeto a discusión o a revisión. Lo que vamos a tener es un adéndum, y ese adéndum son con estas líneas rojas”, dijo.Jesús Seade Kuri, subsecretario de Relaciones Exteriores, tendrá que comunicar la postura del gobierno mexicano a los negociadores estadounidenses. De ser necesario, viajará a Washington para defender la postura y continuar las negociaciones. Te puede interesar: Demócratas reciben documento del T-MEC; revisarán cambios cach





