S&P Global Ratings dejará de asignar nuevas calificaciones en escala nacional a cierto tipo de transacciones de financiamiento estructurado en el país, debido a que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) le instruyó modificar los criterios que utiliza en su evaluación, y “no está en posibilidad de implementar el requerimiento”.
En un posicionamiento dirigido al público, María Pérez Cavallazzi, directora general de México de S&P Global Ratings, explicó que el regulador informó a la calificadora que tendrá que cambiar su método de valoración de la mayoría de las notas estructuradas, que son papeles cuyo pago de intereses depende de préstamos como hipotecas, autos, tarjetas, etc.
La directiva abundó que la modificación incluye la adopción de procedimientos que le exigen verificar la existencia de la cartera de créditos, así como de las garantías que los respaldan, de cada transacción de financiamiento estructurado que califique.
En ese sentido, Pérez Cavallazzi aclaró que la agencia no realiza actividades de auditoría, ni asume la obligación de validar la información que recibe, por lo que sus calificaciones crediticias se limitan al “estudio, análisis, opinión, evaluación y dictaminación sobre la calidad crediticia de valores”.
Agregó que confían “en la veracidad de la información que nos proporcionan los emisores y sus agentes, incluyendo los asesores financieros de los emisores, asesores legales y auditores”.
“S&P Global Ratings no está en posibilidad de implementar este nuevo requerimiento establecido por nuestro regulador a nuestras metodologías ya que no es consistente con las mismas, y estaría fuera del alcance de nuestro rol como institución calificadora de valores.
“Como resultado, S&P Global Ratings no tiene otra alternativa que dejar de asignar nuevas calificaciones en escala nacional a cierto tipo de transacciones de financiamiento estructurado en México. […] Tampoco continuaremos con la vigilancia de las calificaciones existentes y planeamos retirar la mayoría de las calificaciones vigentes en Escala Nacional de Financiamiento Estructurado en México en los próximos meses”, indicó.
Finalmente, la agencia aclaró que la decisión no afecta ni genera algún cambio a sus calificaciones y vigilancia de otros sectores en México, “ni tampoco sobre nuestras calificaciones de transacciones de Financiamiento Estructurado fuera de México”.
Tras conocer la decisión de S&P Global Ratings y sus fundamentos, Carlos López Jones, director de Consultoría en Tendencias Económicas y Financieras, expuso que se trata de una noticia “muy grave para México”
“Si las calificadoras no dan una nota a los papeles de deuda, entonces nadie los compra. Si nadie los compra, los emisores no pueden colocar más deuda porque no tienen recursos. Suben las tasas de créditos y cae el crédito.
“La CNBV debe cambiar de opinión. No tiene ningún sentido cerrar la llave del crédito estructurado -que ha dado tan buenos resultados en México- por tratar de implementar una regulación sin beneficio alguno. Ojalá que recapaciten”, resaltó el especialista en Twitter.
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