La estimación del gobierno federal de 3% para el crecimiento económico de México en 2023 es optimista y puede convertirse en “un riesgo” en materia de finanzas públicas, ante la previsión de que el crecimiento sea menor a lo pronosticado y que por tanto la recaudación de impuestos resulte inferior.
“En materia de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real, la sobreestimación del crecimiento para 2023 es la principal fuente de riesgo a la baja para los ingresos tributarios —excluyendo el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de combustibles— proyectados”, consideró BBVA Research en un comentario sobre el paquete económico de la federación para 2023.
La unidad de análisis del banco destacó el cálculo “optimista” de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para el PIB de México de 2023, que contrasta con la previsión de 1.6% de BBVA, de 1.2% que ha formulado el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de 1.4% que en promedio han pronosticado los analistas privados.
En su análisis sobre los documentos del paquete económico, entre ellos los Criterios Generales de Política Económica, BBVA Research reconoció como un acierto el compromiso por mantener la disciplina fiscal, al proponer un déficit primario de 0.2% del PIB, y un tope a la deuda pública de 49.4% del PIB.
Sin embargo, el análisis hace ver que el año siguiente plantea retos como una previsible desaceleración económica mundial, que posiblemente se traduzca en una recesión en Estados Unidos, y un “mayor apretamiento” de la política monetaria para hacer bajar la inflación en el mismo Estados Unidos, la Unión Europea y otras regiones del mundo.
“Dada la complejidad del entorno económico global y nacional que se prevé para 2023, el balance de riesgos para los ingresos públicos tendrá un sesgo a la baja”, advierte BBVA Research.
El pronóstico oficial de que la economía crecerá 3% el próximo año supone un aumento de 1.3% de los ingresos tributarios, sin considerar el IEPS a los combustibles; pero si no se cumple la expectativa de crecimiento, la recaudación lo resentirá.
Una relevante fuente de ingresos para la federación es la exportación de petróleo, renglón en el que el gobierno prevé aumentar la producción de 1.835 millones de barriles diarios a 1.872 millones de barriles diarios en 2023.
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“Esta meta podría cumplirse siempre y cuando continuara el ritmo de crecimiento de la producción petrolera de los nuevos campos, aunque también existen riesgos a la baja en este pronóstico (…) El menor precio promedio estimado para el barril de petróleo en 2023 implicaría una caída anual real de 15.5% en dichos ingresos”, consideró BBVA Research.
El análisis respalda el compromiso del gobierno federal de no aumentar los impuestos ni crear nuevos gravámenes ante el entorno económico actual, pero sí destaca la necesidad de promover en el mediano y largo plazos una reforma fiscal profunda que permita generar mayores ingresos tributarios ante las necesidades de gasto.
“Para el mediano plazo será necesario que el país implemente una reforma fiscal que aumente los ingresos tributarios considerando que las presiones sobre el gasto público continuarán por los apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex), los programas sociales, el deterioro de la infraestructura, el costo financiero d ella deuda y el pago de pensiones”, concluyó BBVA Research.
GC





