Los sismos que sacudieron a México en el mes de septiembre movieron sectores muy específicos, no obstante, no representan una afectación directa a la economía nacional, consideró Carlos Serrano Herrera, economista en Jefe de BBVA Bancomer. Durante la presentación del Informe Situación Regional Sectorial México, correspondiente al segundo semestre de 2017, destacó que en el mediano plazo los efectos económicos del sismo serán positivos, hasta una o dos décimas porcentuales, ya que detonarán una mayor actividad, en áreas como construcción, manufactura, entre otros. Serrano Herrera afirmó que con las donaciones hechas por el sector privado, el pago de bono catastrófico y los seguros que se han contratado, serán suficientes recursos para cubrir los gastos de la reconstrucción. Sobre el plan del gobierno mexicano para la reconstrucción, la cual prevé reorientar del Presupuesto de Egresos el gasto corriente de 2018 y no depender de la deuda, consideró que es una medida necesaria para no impactar de forma negativa los fundamentales económicos.
“Lo que se debe hacer es reetiquetar el gasto y no pedir un déficit mayor, eso significaría trasladar su costo a generaciones futuras. ES un argumento correcto, no es solo eso, implicaría empeorar los fundamentales del país”, comentó.
Respecto al informe, comentó que los sectores más dinámicos de la economía mexicana continúan siendo los Servicios Financieros y Seguros junto con Información en Medios Masivos. Al segundo tri­mestre de este 2017, el primero crece 9.7% y el segundo 6.2%, ambos a tasa anual. El comportamiento del crédito a empresas comerciales ha experimentado un alza en la colocación en términos reales, ya que se rige en mayor medida por las tasas de interés de largo plazo, que se han mantenido estables. Además, el crecimiento es reflejo de la mayor penetración de la banca en el segmento de pequeñas y medianas empresas; mientras que el crédito al consumo privado ha disminuido por el incremento en las tasas de interés de corto plazo.