Los sismos sufridos durante septiembre de este año y la disminución en la producción de petróleo en el tercer trimestre de 2017, son lo que llevaron al Banco de México (Banxico) a bajar su expectativa de crecimiento. De acuerdo con el subgobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León, el sismo tuvo un efecto de -0.2% en el producto interno bruto (PIB), mientras que la producción petrolera bajó el crecimiento en 0.1%. Díaz de León destacó que ambos fenómenos son transitorios y no tendrán un efecto duradero en la actividad económica de México, sin embargo, debido a ellos se bajó la estimación de crecimiento para este año de 2%-2.5% que estimaba el banco central previamente a 1.8%-2.3% que prevé ahora. Además destacó que el espera que la cifra de inflación, que se encuentra en los mayores niveles del sexenio, empiece ya a disminuir y se acerque al objetivo de 3% de Banxico para finales de 2018.
“Anticipamos que continúe una tendencia a la baja, hacia el cierre de 2017, y ya de manera mucho más clara se acelere esta tendencia en 2018… se presenta una trayectoria de reducción de la inflación que llevará a la inflación general a niveles de alrededor de 3% hacia finales de 2018”, apuntó el funcionario.
Para el funcionario, el repunte de la inflación se debe a cuatro fenómenos principalmente. Los de mayor afectación fueron la liberalización de los precios de los combustibles y la depreciación del peso frente al dólar. También han afectado, insistió el Subgobernador, el aumento en los precios de algunos productos agropecuarios y el precio del Gas LP que ha subido en las últimas semanas. Sobre el tema del aumento al salario mínimo, estimó que tendrá un pequeño efecto inflacionario, muy similar al del año pasado, y mucho menor a otras propuestas que pedían un mayor incremento. AR