Pese a que Banco de México (Banxico) anticipa un escenario de mayor crecimiento para éste y el próximo año, considera que el balance de riesgos para la actividad económica nacional se mantiene sesgado a la baja.

Ayer, el instituto central dio a conocer sus nuevas perspectivas económicas. Para 2022 mejoró su proyección del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.2 a 3 por ciento, mientras que para 2023, de 1.6 a 1.8 por ciento.

Sin embargo, reconoce que el camino está lleno de piedras que podrían hacer que estas proyecciones cambien.

En la presentación de su informe trimestral, enumeró siete riesgos a la baja para la economía mexicana.

  • Una menor demanda externa.
  • Que se prolonguen o se intensifiquen las afectaciones al comercio y los problemas de cuellos de botella.
  • Condiciones financieras más astringentes y episodios de volatilidad en los mercados financieros.
  • Disrupciones en los mercados de energéticos.
  • Recuperación del gasto en inversión menor a lo esperado o insuficiente para apoyar el proceso de reactivación de la economía y el crecimiento de largo plazo.
  • Que se presenten nuevas olas de COVID-19.
  • Que fenómenos meteorológicos impacten adversamente la actividad económica nacional.

Sin embargo, no todo son malas noticias. Banxico también ve algunos factores que podrían impulsar a la economía y hacer que crezca un poco más de lo esperado.

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En este caso enlistó tres eventos que jugarían en favor de la actividad económica del país.

  • Que, en el marco del T-MEC, México sea un destino atractivo para la inversión.
  • Que las condiciones financieras globales sean más conducentes al crecimiento económico.
  • Que la adaptación de la economía a las condiciones impuestas por la pandemia impulse una recuperación más vigorosa, particularmente en aquellos sectores cuya reactivación ha sido más rezagada.

FP