La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este jueves que los aranceles aprobados por el Congreso no están dirigidos en contra de China, sino que forman parte de una estrategia para reforzar las cadenas productivas de México.

Durante su conferencia matutina, subrayó que estos ajustes aplican a todos los países con los que no existe un tratado comercial, entre ellos China, Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Brasil, Indonesia, Taiwán, Nicaragua, Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica. Por ello, insistió en que no se trata de una medida focalizada en una nación específica.

Es bueno aclararlo, porque de lo contrario podría parecer que México está imponiendo restricciones al comercio de China, y no es así. Sencillamente, por el Plan México, nosotros definimos una estrategia. ¿Qué estrategia es? Que se produzca más en el país”, afirmó.

Sheinbaum explicó que la definición de los gravámenes pasó por varias rondas de diálogo con empresarios mexicanos y empresas internacionales, con quienes se revisó desde la propuesta inicial.

Según dijo, fueron los propios industriales quienes advirtieron que un incremento excesivo en los aranceles podría repercutir en los precios al consumidor. A partir de esas observaciones, el gobierno optó por reducirlos de manera significativa.

La presidenta detalló que también hubo comunicación con Corea del Sur y China para explicar las razones del ajuste. Destacó que el embajador mexicano en Beijing tuvo un papel activo en ese proceso y que las conversaciones derivaron en cambios sustanciales respecto al planteamiento original.

El objetivo, insistió, es avanzar en el Plan México sin generar presiones adicionales a la economía nacional.

En este contexto, señaló que los aranceles fueron aprobados por el Congreso con la intención de impulsar la producción interna, al tiempo que reiteró la disposición del gobierno mexicano para seguir colaborando con China, Corea y el resto de los países sin acuerdo comercial.

Hasta ahora, apuntó, no se ha recibido una respuesta oficial, aunque aseveró que habrá apertura para instalar mesas de trabajo y exponer los fundamentos de la medida a los países que así lo requieran.

El secretario Marcelo Ebrard va a estar informando de este tema el día de hoy y en la próxima semana para que se conozca muy bien, pues cuáles fueron las razones. Y todas fueron trabajadas con pequeños, micros, medianos y grandes empresarios nuestro país, porque lo que queremos es fortalecer las cadenas productivas.

“La industria textil, como dijimos hace tiempo, ha perdido mucho desde la pandemia, porque son muchos pequeños negocios. Algunos se recuperaron y otros ya no se pudieron recuperar y mucho de lo que se producía fue sustituido por la importación de distintos países.

Entonces, añadió, “lo que queremos es recuperar la industria textil”.

Agregó que algo similar ocurre con el sector automotriz, donde participan numerosas empresas mexicanas en la fabricación de autopartes. Según la jefa del Ejecutivo, en todos los casos, la intención es garantizar que el mercado interno cuente con productos fabricados en México.

Respecto a China, informó que se mantienen reuniones de trabajo con el Ministerio de Comercio, y que recientemente se planteó la posibilidad de un encuentro de alto nivel para abordar distintos temas. Subrayó que México no busca generar tensiones con ninguna nación.

Nuestro interés no es generar conflicto con ningún país del mundo y respetamos mucho a China y tenemos muy buenas relaciones con ellos. La razón de estos ajustes en la ley, pues tienen que ver con fortalecer la economía nacional.

Entonces, el objetivo es seguir dialogando, siempre, siempre seguir dialogando”, concluyó la presidenta.

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