La presidenta Claudia Sheinbaum expresó este sábado su confianza en que la relación comercial entre México y Estados Unidos se mantendrá sólida, al considerar que es un vínculo que conviene a ambas economías.
Durante su discurso en el Zócalo capitalino, con motivo del séptimo aniversario de la Cuarta Transformación, la mandataria afirmó que el país puede sostener una interlocución constructiva con el gobierno estadounidense siempre que se haga “poniendo nuestros principios al frente”.
Al hacer un balance de lo que va de su administración, Sheinbaum destacó los acuerdos alcanzados en materia de seguridad, sustentados en cuatro principios: respeto a la soberanía, integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, y colaboración sin subordinación.
Subrayó que estos ejes guían la cooperación bilateral y marcan los límites de la relación entre ambos países.
Recordó además la reforma al artículo 40 constitucional, que —dijo— deja explícito que el pueblo de México no aceptará intervenciones o actos que vulneren su soberanía.
“El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que le sea lesivo a su integridad, independencia y soberanía, tales como golpes de Estado, injerencia en elecciones o la violación del territorio mexicano”, enfatizó.
Recalcó que, en términos claros, “México es un país libre, independiente y soberano” y que “no somos colonia ni protectorado de nadie”.
En el terreno económico, Sheinbaum remarcó que la interdependencia comercial con Estados Unidos es clave para que ambos países puedan competir con otras regiones del mundo. Aseguró estar convencida de que este intercambio se mantendrá por el peso que tiene para las dos economías.
La presidenta también aprovechó para reconocer a los migrantes mexicanos por las remesas que envían diariamente al país, a quienes calificó como “héroes y heroínas de la patria”. Sostuvo que su aportación no solo sostiene a millones de familias, sino que también contribuye al desarrollo económico del país vecino.
Hacia el final de su mensaje, Sheinbaum reiteró que su gobierno no cree en el consumismo, ni en el poder del dinero, ni en la avaricia, y afirmó que México “no se arrodilla frente a los poderosos”.
La jefa del Ejecutivo concluyó con un llamado a fortalecer un país de libertades, justicia y soberanía, “donde el que mande siempre sea el pueblo de México”.
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