Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, prevé efectos limitados y de corta duración para la economía mexicana, a causa de la volatilidad en el mercado internacional del petróleo, provocada por el conflicto bélico en Medio Oriente.
El funcionario federal recortó que México dispone de un mecanismo fiscal activo desde 2019 que permite compensar aumentos en los precios de gasolinas y diésel.
Te puede interesar: Ratifican acuerdo para mantener la gasolina Maga en 24 pesos el litro como máximo
Amador Zamora recordó que este instrumento opera mediante ajustes en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el cual permite aplicar estímulos fiscales para evitar incrementos abruptos en los precios de los combustibles.
Entrevistado en la presentación de una convocatoria para una misión comercial de México en Canadá, el secretario de Hacienda dijo que el funcionamiento de este esquema depende de variables de mercado, como el precio internacional del petróleo. Cuando el crudo sube, el gobierno puede reducir o suspender el cobro del IEPS, en aras de amortiguar lo más posible el impacto al consumidor final.
Édgar Amador afirmó que el mecanismo se aplica con reglas claras y transparentes, por lo que no existe motivo de preocupación en este momento.
Te puede interesar: Precio de gasolina regular ha bajado 3% respecto a 2025: Sheinbaum
El responsable de la política económica del país refirió que el comportamiento del petróleo genera dos efectos en la economía mexicana. Por un lado, el alza del crudo incrementa los ingresos por exportaciones petroleras; pero al mismo tiempo, obliga a ajustar los estímulos fiscales dirigidos a los combustibles para evitar presiones inflacionarias, dado que México importa gasolinas.
Derivado de los ataques de Estados Unidos y de Israel contra Irán, desde hace casi dos semanas, el precio de petróleo crudo ha crecido en los mercados internacionales, ya que actualmente alcanza los 100 dólar por barril. Incluso, la mezcla mexicana de petróleo ya cotiza a 90.13 dólares el barril.
Pero además de los estímulos fiscales, el gobierno ratificó un acuerdo alcanzado con empresarios gasolineros para fijar un precio máximo de 24 pesos por litro para la gasolina Magna.
Te puede interesar: El precio de la gasolina y el IEPS: claves para la inflación y las finanzas públicas de México
De esta manera, el gobierno mexicano pretende mantener estables los precios de las gasolinas, para evitar un movimiento brusco de la inflación y para proteger la economía familiar.
GC





