La titular de la Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena González, aseguró que el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), reconoce la soberanía energética del país, por lo que no se visualizan riesgos en esta materia en el marco de la revisión del acuerdo comercial.

“En el tratado, el apartado de energía reconoce la soberanía de ambos países y también nuestra soberanía sobre la determinación de nuestros hidrocarburos y de nuestro sector energético. No está acotado de ninguna manera”, afirmó la funcionaria.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Energía de la Cámara de Senadores, explicó que el gobierno mantiene comunicación constante con autoridades estadounidenses para atender dudas relacionadas con la reforma energética impulsada por la administración de Claudia Sheinbaum y con la operación de empresas de ese país.

“He tenido la oportunidad de platicar con el secretario de Energía, Chris Wright, y hay un diálogo y un entendimiento en términos de una relación de respeto mutuo basado en la soberanía y en la integración que naturalmente tenemos, no solo en términos del gas natural, sino en otros temas energéticos.

“Puedo decir con seguridad que es un tema que en los dos países respetamos y que hay una colaboración permanente donde no vemos un riesgo para nosotros”, apuntó.

La funcionaria defendió que la reforma energética devolvió capacidad operativa a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo que permitió quitar “una camisa de fuerza” que, dijo, limitaba a ambas empresas.

Sostuvo que la petrolera ya recupera negocios que había perdido y que el Plan Nacional busca reforzar la industria intermedia con alto valor agregado. En Veracruz, ejemplificó, están en marcha cinco de los siete proyectos de construcción y rehabilitación de complejos petroquímicos.

González añadió que sustituir en la Constitución el término “productivo” por “público” no implicó regresar a empresas ineficientes, sino garantizar que cumplan su función prioritaria vinculada a la justicia social.

Sobre la CFE, afirmó que su capacidad de generación eléctrica aumentó de 35 a 54 por ciento durante la administración pasada, lo que evita presiones en el sistema.

CFE no es una empresa en quiebra ni recibe recurso del presupuesto, vive de sus mecanismos financieros, gracias a la política iniciada hace siete años”, subrayó.

También expuso que el Plan Nacional fija una meta de transición energética para elevar la generación limpia de 24 a 38 por ciento en cinco años. Para ello, se prevé construir nuevas plantas de ciclo combinado, tecnología que —explicó— no consume agua ni genera emisiones y permitirá avanzar hacia una matriz más sustentable.

Resaltó, además, que la participación privada se amplió bajo un esquema más ordenado. En el caso de la CFE, precisó que se permite concurrencia en los mega watts asignados al mercado eléctrico mayorista y en proyectos renovables bajo un modelo de participación 54–46 por ciento para fortalecer la confiabilidad.

En materia de comercio ilegal de combustibles, González aseguró que el tema es prioritario para el Estado Mexicano.

En ese sentido, indicó que existe coordinación permanente para esclarecer estos delitos y cerrar los espacios donde se genera valor dentro de las cadenas ilícitas de combustibles.

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