Agustín Carstens pidió confiar en las decisiones de la junta de Gobierno del Banco de México para garantizar la estabilidad de la economía nacional El nivel de inflación de 6.44% presentado en julio, el más alto alcanzado en los últimos 8 años, se debió al alza de tres productos de entre más de 200 de la canasta familiar, sin embargo, son problemas localizados que tendrán solución de cuestión de semanas, aseguró Agustín Carstens, gobernador del Banco de México. En entrevista para Noticieros Televisa, Agustín Carstens explicó que la inflación consiste en un aumento generalizado y sostenido de los precios, y la dinámica a últimas fechas ha estado dominada por una serie de productos “que nos dieron lata, como el jitomate, el tomate y la papa”. Te puede interesar: Banxico pone en ‘stand by’ ciclo alcista en las tasas de interés Carstens aseguró que, de quitarse esos tres productos de la canasta familiar, “estaríamos a niveles de la inflación de junio”, por lo que para el Banco de México son problemas muy localizados que van a ver solucionados en cuestión de semanas. Agustín Carstens señaló que el alza en estos productos tiene que ver con cuestiones climáticas que han retrasado las cosechas, “por eso el Banco de México tomó la decisión de no seguir subiendo las tasas de interés”. Otro factor a tener en cuenta, es que en algunas regiones del país el tipo de cambio o el transporte de productos provoca mayor inflación, explicó Agustín Carstens.

La política monetaria por seguir

En cuanto al rezago en la política monetaria de México, Agustín Carstens explicó que ésta se debe a la detonación de algunos tipos de precios que actúan a través de canales como el tipo de cambio y el crédito. Pidió confianza en torno a las decisiones que toma la junta de Gobierno del Banco de México para garantizar que la política monetaria contribuya a la estabilidad de la economía nacional. El titular del Banxico enfatizó que la política monetaria se seguirá enfocando en los modelos presentados, además de mantener la estrategia de disminuir las tasas de interés, para que estas converjan hacia la meta del 3% que espera, se alcance para el inicio del segundo semestre de 2018. Dijo que México cuenta con un tipo de cambio flexible, que pasa por un nivel razonable. “Cuando estuvo a 22 pesos por dólar no era razonable, y por eso tuvimos que actuar para regresarlo a niveles más razonables para el país”. Tras ser cuestionado respecto a que la inflación y el tipo de cambio son factores afectados en tiempos electorales, Agustín Carstens indicó que una de las tareas del Banco de México es que la ciudadanía tenga la seguridad de que indicativos económicos son vigilados y protegidos por la institución. JME