S&P Global Ratings prevé que el próximo gobierno federal mantenga la macroprudencia que ha prevalecido en los últimos años en el país, la cual, es una fuerte ancla para la calificación soberana de México.
Lo anterior fue expuesto por Omar de la Torre, director and lead analyst sovereign and international public finance de la calificadora, durante el Encuentro de Análisis 2024 “Trazando nuevas oportunidades”.
“Lo que estamos esperando es que la siguiente administración -independientemente de cuál sea el nuevo gobierno- mantenga la macroprudencia, aunado a la independencia de la política monetaria y a un sólido sector externo, que han sido también fuertes anclas para la calificación soberana de México”, dijo.
En el evento organizado por la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), abundó que la gestión macroeconómica prudente permanecerá al menos en los siguientes dos años.
“Esto ha sido característico de las últimas dos décadas en el país, con distintos partidos, de distintas ideologías, y el denominador común ha sido esta prudencia fiscal con los partidos políticos.
“Entonces, nuestro escenario base para la perspectiva estable de la calificación es que la siguiente administración la mantenga”, reiteró De la Torre.
Respecto a las debilidades para la calificación soberana de México, el economista de S&P Global Ratings nombró el bajo crecimiento económico que ha tenido el país, “aún con la resistencia que mostró la economía mexicana en los dos últimos años”.
“Para 2024 estamos esperando un nivel cercano a 2.5% y, hacia adelante, un nivel más en torno al 2% en crecimiento económico, lo que está por debajo de las economías emergentes y sigue siendo una limitante importante para la calificación soberana”, manifestó.
Acentuó que mucho se habla de que la relocalización de empresas, o nearshoring, aportará al avance del producto interno bruto (PIB); sin embargo, resaltó que en los datos macroeconómicos, aún no se ve su impacto.
“Sabemos que es una gran oportunidad para México, pero todavía no está reflejado.
“Entonces, aquí quizás uno de los puntos clave en las políticas públicas de la siguiente administración sería fortalecer el tema de proveer energía, así como el suministro de agua, seguridad pública y el Estado de Derecho”.
Estas consideraciones, añadió, podrían “dar una sorpresa para aprovechar esta ventaja (del nearshoring), pero dadas las condiciones actuales, no estamos asumiendo un crecimiento”.
“Sabemos que es una oportunidad latente y dependerá de las políticas públicas -en parte- aprovecharla”.
De la Torre comentó que la agencia podría tomar una decisión negativa en la calificación en caso de que haya un deterioro de la política macroeconómica, así como por un deterioro de las relaciones con los socios comerciales del país.
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