“Los miembros evidenciaron un alto grado de incertidumbre respecto a la agenda económica de la nueva administración, que tendría repercusiones para el crecimiento, inflación y la conducción de la política monetaria”, dijo Joan Enric Domene, analista económico de Invex.El experto económico dijo que recientemente, ellos cambiaron su expectativa de que la tasa de referencia se mantenga sin cambios en 7.75% a que haya un incremento adicional de 25 puntos base (pb) para ubicar la tasa en 8.0% antes del cierre de año.
“Consideramos que el escenario para la inflación general se podría deteriorar ante el aumento de presiones sobre los precios energéticos. Además, no descartamos una reacción adversa de los mercados al proceso de alzas de la Reserva Federal y la posibilidad de episodios de volatilidad para las economías emergentes causada por las tensiones comerciales globales”, dijo el estratega de Invex.Las minutas señalan que el cúmulo de riesgos que pesa sobre el escenario de inflación requiere dejar la puerta abierta a incrementos adicionales, dijo Domene. Y es que explicó que la persistente tendencia al alza de los precios energéticos sigue afectando la trayectoria de la inflación general y limita el ritmo de desaceleración del rubro subyacente.
“Todos los miembros coincidieron en que los choques recientes son de naturaliza temporal, pero están retrasando la convergencia de la inflación con el objetivo. Además, la prolongación de estos choques podría dejar un efecto permanente en el proceso de formación de precios”, acotó.Finalmente dijo que en cuanto a los riesgos al alza la junta de gobierno de Banxico destacó:
- que el peso mexicano se vea presionado por factores externos e internos
- un escalamiento de medidas proteccionistas a nivel global
- mayores presiones en los precios de los energéticos
- choques de oferta en productos agrícolas
- que las negociaciones salariales no sean congruentes con las ganancias en productividad.





