El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aceptó que la revisión del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), “no será fácil”; sin embargo, mencionó que se mantiene optimista respecto a que se alcanzará un buen acuerdo, benéfico para nuestro país y para toda Norteamérica.
Durante su participación en el evento BIVA Day NYC 2025, el funcionario reiteró que el proceso de evaluación del acuerdo comercial estará iniciando luego de que concluya la prórroga otorgada por Estados Unidos para la entrada en vigor de algunos aranceles.
Abundó que, en las discusiones trilaterales, la delegación mexicana buscará llegar a un consenso en algunos temas que le preocupan al gobierno federal, en el marco de las nuevas reglas propuestas por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
“Vamos a concluir las conversaciones hacia noviembre. Y espero iniciar la revisión del T-MEC… Modernizar el T-MEC e intentar diseñar los próximos años. Aquí es donde estamos.
“El próximo año tendremos conversaciones sobre las nuevas reglas propuestas por la administración Trump. Tenemos algunas preocupaciones. Ellos también. Pero al final, el principal objetivo común es fortalecer la capacidad y seguridad de América del Norte. Esa será la fuerza estratégica principal de las negociaciones para el siguiente año”, apuntó.
Ebrard indicó que, con el paso del tiempo, se tendrá “una imagen más clara” sobre las negociaciones, algo que “ahora mismo no es tan evidente”.
“La fuerza estructural y estratégica que impulsará estas negociaciones, esas negociaciones, es la competitividad de América del Norte, con respecto a otras regiones del mundo, con un contenido geopolítico más fuerte, obviamente. Y con una visión compartida sobre cómo abordar la seguridad de las cadenas de suministro y nuestro futuro.
“Soy optimista al respecto. No será fácil, pues siempre se necesita tener una idea clara sobre lo que será estratégico. Y eso no significa que será fácil… Son cosas diferentes”, dijo.
El titular de Economía añadió que “se debe tener una imagen clara de que el motor estructural y estratégico de las conversaciones será nuestro futuro común y la competitividad conjunta de México y Estados Unidos”.
“Esa es nuestra principal fortaleza.
“Entonces, ¿por qué soy un secretario de Economía optimista? Bueno, en primer lugar, es mi deber. Pero también no sólo es un tema de voluntad. El optimismo como decisión, en comparación con la razón, calculando lo qué va a suceder.
“En este caso, tenemos la voluntad, pero también hay muchas razones que nos puede dar los fundamentos sólidos para una revisión positiva y exitosa del T-MEC y diseñar una visión conjunta para el siguiente año”, acentuó Ebrard.
Según el funcionario, hoy en día, México está situado en un lugar privilegiado, por lo que las expectativas son: fortalecer y expandir los factores estructurales que favorezcan una revisión exitosa del T-MEC y comenzar una nueva etapa en la relación y visión que se comparte con Estados Unidos.
“América primero, pero México también.
“México es parte de este diseño. Puede serlo. Y creo que vamos a tener éxito. ¿Y qué debe hacer México? Más allá de la negociación con Estados Unidos, que es un tema clave, es estar listos. Y la respuesta se llama Plan México, que significa que vamos a producir más, organizarnos mejor para la próxima etapa”.
En ese sentido, añadió que el país va a reducir su dependencia de varias fuentes de cadenas de suministro en Asia y otros países.
“Ser menos dependientes en muchos productos que necesitamos hoy. Y trabajar conjuntamente con Estados Unidos”, concluyó.
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