La reforma en materia de subcontratación de personal ha beneficiado a tres millones de trabajadores, ya que fueron reconocidos como empleados subordinados por sus patrones reales.

Este cambio constituye un avance histórico, porque implica que esos trabajadores ahora gozan de todos sus derechos laborales, como seguridad social y pago de reparto de utilidades, según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), actualizados a octubre.

La reforma, que entró en vigor el año pasado, implicó la eliminación de la figura de la subcontratación de trabajadores de la legislación mexicana —también conocida como outsourcing—y la creación de la figura de prestación de obras o servicios especializados, que solo se permite para labores que no forman parte de la actividad preponderante de las empresas que requieren de personal.

Asimismo, las compañías de recursos humanos perdieron la autorización para ofrecer el servicio de subcontratación de personal y solo pueden dedicarse a la selección y capacitación de empleados.

Gracias a que tres millones de trabajadores cambiaron de una situación de subcontratación a una de contratación directa con las empresas en donde laboran, otro beneficiario fue el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por la vía de recaudación de cuotas a la seguridad social.

En 2021, el Instituto captó 9,800 millones de pesos (mdp) adicionales por el cobro de cuotas obrero-patronales.

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Además de tener una certeza legal sobre quién es su patrón y de tener al corriente el pago de sus contribuciones fiscales y a la seguridad social, los trabajadores también han visto crecer sus salarios.

Tras la puesta en marcha de la reforma de subcontratación de personal, el salario promedio de cotización en el IMSS se elevó 27%; además de que el pago de la prestación conocida como pago de participación en las utilidades ha tenido un mejor cumplimiento.

Solamente en 2020, las empresas reportaron una distribución de 87,000 mdp por pago de utilidades, pero al año siguiente —cuando entró en vigor la reforma— se cubrieron 183,249 mdp. 

Por primera vez, alrededor de 2.7 millones de trabajadores han recibido su participación en las utilidades de la empresa en la cual laboran.

Uno de los argumentos de las autoridades para impulsar esta reforma consistió en que la figura de subcontratación se utilizaba para evadir o subdeclarar el pago de impuestos y de cuotas obrero-patronales, en perjuicio de los derechos de los trabajadores, de las finanzas del IMSS y de la captación del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

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La STPS sostiene en sus datos actualizados que la reforma no ha implicado “afectaciones en el empleo”; sin embargo, en las encuestas que elabora el Banco de México (Banxico) entre analistas de economía del sector privado, se destaca que esta reforma ha encarecido los costos laborales, lo que puede inhibir el potencial de creación de nuevos empleos en el sector formal de la economía.

Con la creación de la figura de prestación de obras y servicios especializados, la STPS abrió el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados y Obras Especializadas (Repse), en el cual se deben inscribir las empresas que tienen autorizado prestar servicios externos a otras compañías, como son los casos clásicos de limpieza de oficinas, mantenimiento de instalaciones y servicio de comida.

Al cierre de septiembre, alrededor de 125,000 empresas estaban dadas de alta en el Repse, mismas que son objeto de visitas y supervisión directa de las autoridades laborales para garantizar que no operen como empresas de subcontratación de personal.

GC