Por segunda vez en el año, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) redujo su estimado de crecimiento para la economía mexicana, ahora a 1.6 por ciento desde 2.0 por ciento para 2019 y a 2.0 por ciento desde 2.3 por ciento para 2020. Apenas en marzo pasado, el organismo recortó sus previsiones en 0.5 puntos porcentuales. De acuerdo con la más reciente edición del Estudio Económico de México de la OCDE, la reducción en las proyecciones responde a un contexto de una “economía mundial en proceso de desaceleración, además de las crecientes tensiones comerciales que entrañan el riesgo de afectar la exportación, la inversión por parte del sector privado y las cadenas globales de valor”. Respecto a los factores internos, el organismo subrayó que la incertidumbre política provoca una “inversión moderada”, además de que la menor producción de petróleo sigue siendo un lastre. A lo anterior se suma un bajo crecimiento de la productividad.
“La economía mexicana ha mostrado un buen desempeño en años recientes, pero ahora afronta serios factores adversos provenientes del entorno exterior, así como importantes retos estructurales en el interior del país”, comentó Ángel Gurría, secretario general de la OCDE durante la presentación del documento, en el que se determina que, otro obstáculo presente es que las reformas recientes para abrir la economía aún no han dado sus frutos “Sus efectos tardan en materializarse… la implementación continúa y la reforma institucional se está quedando atrás”.
En el evento en el que estuvo presente Carlos Urzúa, secretario de Hacienda y Crédito Público, Gurría aseveró que, en este contexto, “la única respuesta posible es continuar diseñando y poniendo en marcha nuevas reformas para infundir confianza, mejorar la calidad de la administración pública, aumentar oportunidades, reducir la desigualdad y conformar una sociedad más fuerte y más incluyente para todos los mexicanos”. Te puede interesar: OCDE recorta estimados de crecimiento global.    erc