La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales podría representar un impacto significativo para los negocios del país, con un costo adicional de hasta 66 mil pesos anuales por trabajador, advirtió la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
El organismo empresarial solicitó incentivos gubernamentales y exenciones fiscales para amortiguar la carga financiera que, afirmó, se sumaría al ya elevado costo financiero, laboral y productivo que enfrentan 5.2 millones de unidades económicas en México.
En conferencia de prensa, el presidente de la Concanaco, Octavio de la Torre, explicó que con la eventual reforma, el pago de horas extra, prestaciones, impuestos, cuotas al IMSS, Afores e Infonavit, a partir de la hora 41, podría propiciar que un mayor número de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) opten por la informalidad.
De acuerdo con el representante del sector comercio, servicios y turismo, estos conceptos implican un costo financiero adicional de 66 mil pesos anuales por trabajador.
“Ese costo no sólo proviene de horas extra, sino también de las cuotas de seguridad social (IMSS e Infonavit), del aguinaldo, de las vacaciones y de todos los ajustes fiscales… Cuando tú generas este beneficio, tiene un impacto económico para el negocio, para la rentabilidad y la productividad”.
“Los empresarios no nada más tienen que mantener el salario, también deben pagar más impuestos y más contribuciones, más seguridad social, porque claro que tiene un impacto directo a los negocios familiares a esta medida”, apuntó.
En ese contexto, De la Torre sostuvo que el debate sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas no debe limitarse a un “si o no”, sino centrarse en la forma en que se implementará, con el fin de no comprometer las fuentes de empleo.
Señaló que la discusión debe contemplar la gradualidad en la aplicación, así como el establecimiento de reglas claras y certeza jurídica “para proteger empleo formal y productividad, considerando la operación real de comercio, servicios y turismo”.
Dentro de sus planteamientos, la Concanaco propuso incorporar “acompañamiento e incentivos para absorber el ajuste, incluido un esquema de apoyo a horas extra a partir de la hora 41”.
“Se hace un llamado al gobierno federal… a los legisladores, para que se establezca un esquema de subsidio y apoyos fiscales por las horas extras, las laboradas a partir de la hora 41. Esto, con el fin de que el patrón, el trabajador y el gobierno compartan el costo de tiempo extra”, dijo De la Torre.
El organismo empresarial planteó además que la jornada de 40 horas se aplique de manera gradual y con reglas definidas, a fin de evaluar impactos en turnos y costos operativos.
Asimismo, propuso mayor flexibilidad operativa con sustento jurídico, que permita duplicar el número de horas extra y eliminar el esquema de pago de horas extra al triple.
Finalmente, señaló la necesidad de establecer un control electrónico con régimen especial para las Mipymes, como parte de las medidas complementarias ante la eventual reforma laboral.





