“Los datos de actividad del segundo trimestre apuntan a una economía que se está estancando. Los riesgos para nuestros pronósticos están sesgados a la baja”, determinó UBS.Especificó que pese al sólido crecimiento de los ingresos y la fuerte confianza de los consumidores, el gasto de los hogares sigue disminuyendo, lo que se atribuye en gran medida a que las personas con mayores ingresos están reteniendo el consumo. A esto se suma que la inversión se contrajo en relación con el 2018, a pesar de tener una base baja de comparación, con una debilidad particular en equipos y maquinaria y en la construcción no residencial. Además, el gasto público ha tenido un inicio históricamente lento debido a la política de austeridad. Te puede interesar: Bank of America reduce estimado de crecimiento para México erc





