El gobierno federal presumió de tener “finanzas públicas sanas”, ya que entre enero de este año y lo que va del mes de febrero, reporta una recaudación de 475,653 millones de pesos (mdp) de impuestos, esto es un repunte de 2.4% respecto al mismo periodo de 2023.
Entre el 1 de enero y el 6 de febrero, el cobro de impuestos aumentó en 32,049 mdp en comparación con el mismo lapso de 2023 de manera nominal, informó el Servicio de Administración Tributaria (SAT), a través de sus cuentas de redes sociales.
Te puede interesar: Uso de tecnología y mejor fiscalización explican la recaudación histórica de 2023: IMCP
Sin embargo, dentro de los impuestos más relevantes para la recaudación destaca que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) generó ingresos al gobierno federal por 123,020 mdp, cifra 8.7% menor a lo captado en el mismo lapso de comparación.
En cambio, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) generó ingresos tributarios, entre el 1 de enero y el 6 de febrero de 2024, por 72,311 mdp, lo que implicó un incremento de 61.9% respecto al mismo periodo de 2023, derivado de la restitución de los impuestos a las gasolinas y el diésel.
En su conferencia de prensa de todas las mañanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró este miércoles que las finanzas públicas se encuentran en orden, al grado de que el nivel de deuda pública se encuentra en los mismos niveles registrados a fines de 2018, cuando empezó su administración.
En 2023, el monto de la deuda pública cerró con 14.9 billones de pesos, equivalente a 46.8% del Producto Interno Bruto (PIB), por debajo del 48.8% aprobado para 2024.
En este sentido, el mandatario descartó la necesidad de impulsar una reforma fiscal en los próximos años, ya que su gobierno ha demostrado que la recaudación tributaria puede aumentar con una fiscalización más eficiente, sobre todo de los grandes contribuyentes.
“Basta con no condonar los impuestos a los ricos”, aseguró López Obrador.
El mandatario recoció que este 2024, que es su último año de gobierno, aumentará el déficit fiscal en 1.7 billones de pesos, derivado del gasto extraordinario que se ejercerá en los próximos meses para terminar las obras de infraestructura de su sexenio, de ahí que la deuda pública cerrará en 16.8 billones de pesos, equivalente a 48.8% del PIB.
GC





