El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que es factible que México logre una posición más ventajosa frente a otros países en el contexto de los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos, como parte de la política comercial del presidente Donald Trump.
Tras participar en la Firma del Convenio del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar Huamantla, Tlaxcala, Ebrard subrayó que este es uno de los principales objetivos de la administración federal.
“Lo importante es que, en el resultado final, México sea el país que pague menos, es decir, que el arancel resulte más barato para nosotros.
“¿Por qué digo que es factible eso? Porque México es el país que más le compra a Estados Unidos… Nosotros le compramos a Estados Unidos más de 350 mil millones de dólares al año.“ ¿Saben cuántos estados (estadounidenses) dependen de eso?”, expreso.
El funcionario señaló que Texas es uno de los estados con mayor dependencia del comercio con México, principalmente por la venta de gas.
“Somos los que más le compramos… muchos productos. México está importando de Estados Unidos 130 mil vehículos terminados, estamos importando maíz amarillo, de todo.
“Entonces, yo creo que con esa integración —porque también nos necesitan ellos—, vamos a salir adelante”, sostuvo.
Ebrard consideró que otro factor que fortalece la posición de México es la habilidad de negociación de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha sostenido conversaciones “muy difíciles” con Donald Trump.
“Yo he estado muchas veces en conversaciones con el presidente Trump. A veces nos ha ido re bien y a veces no tanto… nunca sabes, pero depende de cómo viene la pelota.
“Estoy muy gratamente sorprendido de la habilidad de nuestra presidenta por cómo maneja las conversaciones con él, que son muy difíciles. Y ese es un gran recurso para México, ¿por qué? Porque sabe decir “no” y veo que el presidente Trump sí toma en cuenta lo que le dice”.
Según el secretario, en la última conversación el presidente estadounidense intentó imponer una tarifa, pero Sheinbaum se negó argumentando que éste le había otorgado a China un plazo para llegar a un acuerdo, por lo que solicitó el mismo trato para México, y Trump aceptó.
“Ese fue un recurso, diría yo, decisivo… Eso nos da confianza hacia el futuro.
“Claro que nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo —con Comercio, con Tesoro—, pero el que decide es Trump y la presidenta habla con él, y bueno… nos dio los 90 días”, concluyó.





