El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) advirtió este jueves que la protección social en México se mantiene fragmentada y desigual en el nivel de acceso y calidad de los beneficios que brindan los programas que la conforman. A través de su recomendaciones para un sistema de Protección Social Universal en México el Coneval refiere que la carencia por acceso a la seguridad social sigue siendo la más alta entre las que considera la medición multidimensional de la pobreza, esto a pesar de que la protección social es más amplia que hace 20 años. Por tal motivo consideró necesario continuar analizando la implementación de un esquema de protección social universal que ayude a reducir las brechas más urgentes y promueva una mayor igualdad a los accesos básicos para toda la población. De acuerdo con datos de 2016, el 55.8% de la población (68.4 millones de personas) carecían de acceso a la seguridad social. Y es que para el Consejo la protección social debe proteger la seguridad económica de las personas y de sus hogares ante el desempleo, la enfermedad, la invalidez, la muerte y la vejez, dado que la presencia de eventos coyunturales puede aumentar la pobreza, así como profundizar los niveles de pobreza de quienes ya están en esa situación, e imponer mayores obstáculos a los hogares pobres para salir de la pobreza. TE PUEDE INTERESAR: La desigualdad de ingresos en México se mantiene elevada, reconoce Coneval En este sentido refiere que un esquema de protección social universal puede contribuir al ejercicio efectivo de los derechos sociales, a que esté integrado conceptual e institucionalmente, que tenga cobertura para toda la población y que disponga de instrumentos para enfrentar los riesgos de corto y largo plazos. Como ejemplo el Coneval señala que en 2016, cerca de 26% de las personas mayores de 65 años no tenían algún tipo de pensión o programa de apoyo económico. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) en ese mismo año, un adulto mayor con pensión contributiva recibía 5,564 pesos en promedio al mes; mientras que un adulto mayor beneficiario de programas de apoyo no contributivos recibía 536 pesos en promedio, lo cual refleja la fragmentación y diferenciación en la cobertura y beneficios del sistema de protección social. Coneval remarcó que las políticas de desarrollo social no están asociadas a derechos y no beneficia a toda la población.
“Son débiles tanto la coordinación como la complementariedad entre entidades y dependencias para entregar los beneficios a la población vulnerable y en condición de pobreza”, comentó.
Como consecuencia, no existen instrumentos eficaces dirigidos a la población vulnerable residente en áreas urbanas y que, además, puedan activarse frente a crisis inesperadas. OC