La calificadora Moody’s considera que algunas de las propuestas del nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), entre las que se encuentran el control de los precios de la gasolina, son negativas en términos crediticios para los gobiernos regionales y locales.
“La administración del nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador hereda un punto de partida desigual, con mayor volatilidad en el mercado financiero y en el tipo de cambio, compensado por una economía que crece modestamente y con niveles decrecientes de deuda”, indicó Moody’s en un comunicado de prensa.
En el documento Moody’s señala que las perspectivas económicas apoyarán el crecimiento de las transferencias federales a gobiernos regionales y locales (RLG, por sus siglas en inglés), pero algunas medidas son negativas en términos crediticios para los estados y municipios porque limitarían las transferencias federales futuras. Las medidas más importantes propuestas por el López Obrador son el control de los precios de la gasolina, la reducción de las tasas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y sobre la renta para la frontera con Estados Unidos (EU), además de la revisión de las transferencias etiquetadas distribuidas a los estados bajo el fondo conocido como “Ramo 23”. La agencia apuntó que el control de los precios de la gasolina resultaría en un menor crecimiento de las participaciones por las implicaciones que tiene en el Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS), el impuesto a las gasolinas cobrado por litro vendido.
“En el presupuesto de gastos fiscales, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público afirmó que el costo fiscal del IEPS sobre la venta de combustibles y diésel en 2018 sería de alrededor de 107.8 mil millones de pesos en 2018, un aumento de 44% respecto a lo presupuestado en 2017, en respuesta al aumento de los precios del crudo a nivel global y a la depreciación del peso mexicano, que elevó el precio de los combustibles importados”, destacó Moody’s.
Aunque el aumento del subsidio ha ayudado a mitigar el incremento de los precios del combustible. Además, junto con el control de los precios de la gasolina, la reducción de las tasas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y sobre la renta para la frontera con EU desaceleraría el crecimiento de los ingresos federales que se comparten con los RLGs a través de transferencias federales no etiquetadas o participaciones.
“La revisión del Ramo 23 podría conducir a una reducción o eliminación de estas transferencias. Los RLGs son muy dependientes de las transferencias federales, las cuales representaron en promedio el 91% de los ingresos totales de los estados en 2017. Las participaciones y el Ramo 23 representan alrededor del 37% y el 6% de los ingresos estatales, respectivamente”, señaló.
Te puede interesar: Extiende Moody’s perspectiva negativa de los bonos del NAIM Esta revisión resultará en cambios materiales del fondo con un impacto significativo en los ingresos de los RLGs que causaría un menor crecimiento en participaciones. Para Moody’s, el presupuesto 2019 será clave para conocer la política pública de AMLO, pero también puede convertirse en la gota que derrame el vaso y profundizar el deterioro de riesgos y la confianza de los inversionistas. También considera que la deuda federal no aumentará en 2019, pero ve con lupa el tema del superávit primario. Sobre el balance de riesgos de la economía mexicana, ésta se muestra deteriorada por decisiones como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). Respecto a la calificación soberana de México, la consideran estable; fiscalmente podría cambiar si el presupuesto pone un gasto no viable o ingresos demasiado optimistas. Acerca de la iniciativa que busca regular las mineras, opina que sólo tendría una mayor carga regulatoria. Te puede interesar: Política de gobiernos entrantes en AL definirá riesgo para crédito: Moody’s mfh