La iniciativa privada advirtió que la aprobación en Oaxaca del decreto que prohíbe la venta de bebidas no alcohólicas y alimentos preenvasados a menores de edad, es un nuevo golpe a la economía nacional en “plena crisis” por la pandemia del Covid-19. En un comunicado, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) expuso que la medida, además de no generar acciones reales para atacar el problema de raíz,daña a las cadenas de valor en plena crisis de pandemia, en particular a los pequeños comercios que obtienen la mayor parte de sus ingresos de la venta de estos productos. Y también impactará a la cadena productiva de los alimentos artesanales preenvasados”. Igualmente, dado que la disposición sólo se concentra en productos envasados, se “generará una competencia desleal y se fomentará el comercio informal, con las consecuentes afectaciones a las miles de familias que laboran en el sector de producción, venta y distribución de estos productos”. El CCE apuntó que están de acuerdo en que México requiere de una política pública integral de salud, a fin de evitar enfermedades crónicas y degenerativas que afectan a una parte importante de la población, sin embargo, considera que ésta debe ser enfocada en incentivar la actividad física, hábitos de vida saludable y en la entrega de la “información necesaria para la toma de decisiones”.
“Calificar alimentos como buenos o malos o recurrir a prohibiciones, no es la solución. “Apoyamos la posición expresada por numerosos organismos empresariales locales y nacionales, quienes lamentaron la falta de apertura o disposición al diálogo de los legisladores locales que aprobaron la normativa sin tener en cuenta a las partes afectadas. “Como destacaron, el sector empresarial es consciente de los retos de salud que tiene la población, particularmente la prevalencia de la obesidad infantil, y por ello hoy en día la industria y el comercio proactivamente han eliminado la venta de productos envasados en las escuelas”, manifestaron.
De esta forma, los empresarios mexicanos hicieron un llamado a las autoridades estatales y federales a fin de establecer “un verdadero diálogo para atender los problemas de salud de la población, que busque soluciones integrales, basadas en evidencia y sin afectar las economías regionales y el sustento de las millones de familias mexicanas que laboran en las cadenas de producción alimentarias y su comercialización”. Te puede interesar: Oaxaca prohíbe venta de comida chatarra a menores er